Es de noche aun?
Aun sueña el dia su locura?
Aun respira la cordura?
Aun sigue via mi alma...
Es de noche y mi amor
es un amante que no olvida
que una vez amo con locura
a una sombra del mediodia
Es de noche y aun duermen
los dioses su pesadilla diurna
Es de dia y el infierno
espera por la esperanza nocturna
El dia acabo
y con el todos los dioses
La noche cayo
y con ella vive mi locura.
lunes, 29 de diciembre de 2008
LABERYNTHOS
Hacia la tierra que vio nacer mi vida, acaso sera un sueño lejano, como si miles de imagenes se reunieran para celebrar mi derrota ante los ojos de los demas.
Hacia el pasado que decidi olvidar para seguir con un presente.
Hacia la cancion que cante cuando era joven para no enloquecer.
Hacia el camino que elegi, solitario el suyo, lujurioso el mio.
Hacia donde puedo escapar en mis laberintos si los cree solo para perderme en la miriada de dias que conforman mi vida, o la desconforman dependiendo de cuan ebrio se encontre mi corazon.
Hacia el helyomytho que invente en mis noches oscuras, para iluminar esa misma oscuridad que nacia de mi alma al saber mi futuro.
hacia las miles de palabras que escribi para decierte que sin ti nada tenia sentido.
hacia los tiempos azules que vivimos...
Hacia alli quiero regresar, a los laberintos por mi inventados en las entrañas de mi corazon...
Hacia el pasado que decidi olvidar para seguir con un presente.
Hacia la cancion que cante cuando era joven para no enloquecer.
Hacia el camino que elegi, solitario el suyo, lujurioso el mio.
Hacia donde puedo escapar en mis laberintos si los cree solo para perderme en la miriada de dias que conforman mi vida, o la desconforman dependiendo de cuan ebrio se encontre mi corazon.
Hacia el helyomytho que invente en mis noches oscuras, para iluminar esa misma oscuridad que nacia de mi alma al saber mi futuro.
hacia las miles de palabras que escribi para decierte que sin ti nada tenia sentido.
hacia los tiempos azules que vivimos...
Hacia alli quiero regresar, a los laberintos por mi inventados en las entrañas de mi corazon...
viernes, 5 de diciembre de 2008
Helyomytho
Aun sueña la noche su agonia
Mientras el dia consume su poder,
Acaso nuestras pesadillas seran
Los sueños de dioses olvidados?
Aun sueña la noche mi penumbra
Y con fervor ilumina mi soledad
Puesto que ya no puedo regresar
Debo en silencio recordar
Lo que no es fácil de olvidar,
Lo que no es fácil amar.
La noche sueña mi pesadilla
Y me llena de su luz.
Llenarme de oscuridad cuando lumen soy,
Vaciar en los abismos del cielo
Toda mi luminosidad salvaje
Ese es mi destino.
Mientras el dia consume su poder,
Acaso nuestras pesadillas seran
Los sueños de dioses olvidados?
Aun sueña la noche mi penumbra
Y con fervor ilumina mi soledad
Puesto que ya no puedo regresar
Debo en silencio recordar
Lo que no es fácil de olvidar,
Lo que no es fácil amar.
La noche sueña mi pesadilla
Y me llena de su luz.
Llenarme de oscuridad cuando lumen soy,
Vaciar en los abismos del cielo
Toda mi luminosidad salvaje
Ese es mi destino.
martes, 2 de diciembre de 2008
A Tout Le Monde
Asi rezaban las ultimas palabras escritas por Anntharez en sus anales de conquista, a todo el mundo, a todos los amigos, debo amar , debo partir...
Sin embargo sabia que era un mentiroso, no extrañaría nada de este mundo gris, al contrario se sentía aliviado de abandonarlo, casi se podría decir que sentía algo cercano a la alegría sino fuese que el sentimiento ya había desaparecido de su corazón.
Mas no Setheus...
Entro al antro en el que pasaba la noche, las prostitutas empezaban a despertar de su sopor nocturno y la mañana se presentaba luminosa.
Odiaba las mañanas soleadas, aun las de invierno y a pesar de sus extensos viajes no podía escapar del sol ni de sus rayos.
No se sentía seguro en la luz...
Un ruido lo sobresalto, una prostituta había tirado una botella de cerveza de la mesa, obviamente borracha y su cliente estaba en peores condiciones. Tomo un largo trago de su cerveza y la sintió amarga.
Trago frustración y resignación.
Una prostituta joven se le acerco, vestida solo con una ropa interior de color lavanda. Distaba de ser fea pero incluso ese deseo había cambiado con el paso de los eones. Lo miro significativamente llevándose el dedo índice a la boca, Anntharez sonrió y negó con la cabeza.
Afuera era el ultimo día en esta prisión...
A tout le monde,
a tout le ami
je vouis ame
je dois partir...
Sin embargo sabia que era un mentiroso, no extrañaría nada de este mundo gris, al contrario se sentía aliviado de abandonarlo, casi se podría decir que sentía algo cercano a la alegría sino fuese que el sentimiento ya había desaparecido de su corazón.
Mas no Setheus...
Entro al antro en el que pasaba la noche, las prostitutas empezaban a despertar de su sopor nocturno y la mañana se presentaba luminosa.
Odiaba las mañanas soleadas, aun las de invierno y a pesar de sus extensos viajes no podía escapar del sol ni de sus rayos.
No se sentía seguro en la luz...
Un ruido lo sobresalto, una prostituta había tirado una botella de cerveza de la mesa, obviamente borracha y su cliente estaba en peores condiciones. Tomo un largo trago de su cerveza y la sintió amarga.
Trago frustración y resignación.
Una prostituta joven se le acerco, vestida solo con una ropa interior de color lavanda. Distaba de ser fea pero incluso ese deseo había cambiado con el paso de los eones. Lo miro significativamente llevándose el dedo índice a la boca, Anntharez sonrió y negó con la cabeza.
Afuera era el ultimo día en esta prisión...
A tout le monde,
a tout le ami
je vouis ame
je dois partir...
La Lluvia Y Despues El Trueno
Sus ojos eran mitológicos de alguna manera, se sabia sola pero no solitaria, miro al cielo nublado y sonrió.
Solo en Cythere el cielo era así, pensó...
a lo lejos estaba el mar, su casa desde que había abandonado el desierto. Atrás estaban los anchos campos de trigo maduro que se agitaban como otro mar merced al viento.
Miro a la estatua y a los batracios, congelados desde una época que ya nadie se atrevía a recordar, cuando el mundo era joven y los Vástagos de Ann caminaban con piernas mortales por estas tierras.
Sintió frió y se arrebujo en su capa, aunque el frió que había en su corazón era intenso.
El jamás regresaría del otro lado del mar...
de la obscuridad y los abismos...
emprendió el camino de regreso entonando una canción cuya melodía alegre contrastaba con su expresión severa. Pronto llego al mar y se rápidamente se dirigió a la Torre de Marfil, creación de su padre y su hogar desde que abandono el desierto...
hogar?
Hogar es donde están los corazones decía un antiguo proverbio eviare. Hogar era el regreso a brazos abiertos de para en par, a ojos anhelantes...
en su pupila escarlata se reflejo un relámpago furtivo y una lagrima de azufre broto de ella y se deslizo tímidamente por su nívea mejilla. No hizo nada para secarla, de eso ya se encargaría el viento.
Se sabía necesitada y anhelaba con salvaje dolor ese encuentro pero sabía que su corazón no estaba preparado para asesinar y destruir.
Pronto llovió y los abismos en los cielos de Cythere se abrieron de para en par.
Llueve sobre mí, llueve sobre mi corazón y resérvame un gran destino...
Solo en Cythere el cielo era así, pensó...
a lo lejos estaba el mar, su casa desde que había abandonado el desierto. Atrás estaban los anchos campos de trigo maduro que se agitaban como otro mar merced al viento.
Miro a la estatua y a los batracios, congelados desde una época que ya nadie se atrevía a recordar, cuando el mundo era joven y los Vástagos de Ann caminaban con piernas mortales por estas tierras.
Sintió frió y se arrebujo en su capa, aunque el frió que había en su corazón era intenso.
El jamás regresaría del otro lado del mar...
de la obscuridad y los abismos...
emprendió el camino de regreso entonando una canción cuya melodía alegre contrastaba con su expresión severa. Pronto llego al mar y se rápidamente se dirigió a la Torre de Marfil, creación de su padre y su hogar desde que abandono el desierto...
hogar?
Hogar es donde están los corazones decía un antiguo proverbio eviare. Hogar era el regreso a brazos abiertos de para en par, a ojos anhelantes...
en su pupila escarlata se reflejo un relámpago furtivo y una lagrima de azufre broto de ella y se deslizo tímidamente por su nívea mejilla. No hizo nada para secarla, de eso ya se encargaría el viento.
Se sabía necesitada y anhelaba con salvaje dolor ese encuentro pero sabía que su corazón no estaba preparado para asesinar y destruir.
Pronto llovió y los abismos en los cielos de Cythere se abrieron de para en par.
Llueve sobre mí, llueve sobre mi corazón y resérvame un gran destino...
Le Petit Prince
-¿Acaso crees que te mostrare boas cerradas?
-¿Ya no te interesan los misterios de la infancia?
Silencio.
-No, en realidad me fastidian. A veces desearía no haber caído en este mundo.
-¿Te domestico?
-¿Quién?-me respondió el niño.
-El mundo-le replico inocentemente.
Risas demasiado espontáneas para ser falsas. Siento pena por el pero pronto recuerdo la sangre derramada y el temor se apodera de mí otra vez.
-El Mundo es demasiado nuevo para domesticar, incluso demasiado primitivo. Abruma y esclaviza, deforma y corrompe todo, incluso a mí. Hizo de Dios un sirviente, a un sirviente lo convirtió en demonio e hizo pecado de vuestra humanidad-pausa monótona al igual que su tono de voz- He visto demasiado mundo como para querer ser parte de el.
Abrumado por su seriedad y tristeza le pregunte:
-¿Que te paso?
-No sé- me respondió con un susurro de voz- cosas para las cuales no hay nombre ni definición. Supongo que me llego la hora de morir.
-¡No, no, todavía no!- En realidad supongo que no.
-¿¡Entonces que sabes de la vida sino puedes dispensar muerte!?- se enfureció repentinamente conmigo y sus ojitos azules relampaguearon con cólera- ¿Acaso sabes algo? ¿Vale la pena saber algo acaso?
Me dio pena ver a un niño de 10 años hablar como un anciano de 100, me estremeció mientras pensaba por cuales caminos deambulo su corazón para haber olvidado su razón de ser y de vivir.
-Obviamente tu silencio me demuestra que no sabes nadad de lo que estoy hablando. No espero nada de ustedes y no entiendo porque siguen esperando algo de mí.
-¡Pero tu mensaje dio fuerzas y esperanzas a mucha gente!
Otra vez la risa triste.
-¿Como? ¿Crees eso? ¿En realidad crees que alguien salvo un día de su existencia solo por leer una línea de tinta? Sobrestimas el poder de una historia bien narrada. Con el tiempo espero que aprendas que lo esencial no solo es invisible a los ojos, sino también peligroso, incluso mortal.
-¿Mortal?
-Si porque de lo que no ves proviene el miedo y la desesperación.
Entonces se arrodillo y empezó a llorar. Intente acercarme y levanto su carita bañada en lágrimas. Me conmovió sobremanera ver sus ojos, no eran los de un niño, no eran nada parecido a los de un niño pues no había nada infantil en su mirar.
Lo tome en mis brazos con fuerzas y comencé a llorar también. Me sorprendió lo liviano que era su cuerpo. Estaba vestido con un sobretodo de terciopelo raído color azul y una bufanda que en alguna época fue blanca. Llevaba el cabello rubio largo y recogido en trenzas.
-No llores mas, yo te protegeré- le dije- ssh, no llores mas...
Entonces se callaron los sollozos y silencioso, extendió sus manos sobre la parte trasera de mi cabeza. No siento dolor mientras siento los afilados colmillos hundirse con hambrienta lujuria en mi cuello...
Luego de la inadvertida matanza, el pequeño deambulo sin rumbo fijo. Nadie parecía advertir su presencia anacrónica.
La Señora de los Gusanos lo esperaba en algún lado del Laberinto
-¿Ya no te interesan los misterios de la infancia?
Silencio.
-No, en realidad me fastidian. A veces desearía no haber caído en este mundo.
-¿Te domestico?
-¿Quién?-me respondió el niño.
-El mundo-le replico inocentemente.
Risas demasiado espontáneas para ser falsas. Siento pena por el pero pronto recuerdo la sangre derramada y el temor se apodera de mí otra vez.
-El Mundo es demasiado nuevo para domesticar, incluso demasiado primitivo. Abruma y esclaviza, deforma y corrompe todo, incluso a mí. Hizo de Dios un sirviente, a un sirviente lo convirtió en demonio e hizo pecado de vuestra humanidad-pausa monótona al igual que su tono de voz- He visto demasiado mundo como para querer ser parte de el.
Abrumado por su seriedad y tristeza le pregunte:
-¿Que te paso?
-No sé- me respondió con un susurro de voz- cosas para las cuales no hay nombre ni definición. Supongo que me llego la hora de morir.
-¡No, no, todavía no!- En realidad supongo que no.
-¿¡Entonces que sabes de la vida sino puedes dispensar muerte!?- se enfureció repentinamente conmigo y sus ojitos azules relampaguearon con cólera- ¿Acaso sabes algo? ¿Vale la pena saber algo acaso?
Me dio pena ver a un niño de 10 años hablar como un anciano de 100, me estremeció mientras pensaba por cuales caminos deambulo su corazón para haber olvidado su razón de ser y de vivir.
-Obviamente tu silencio me demuestra que no sabes nadad de lo que estoy hablando. No espero nada de ustedes y no entiendo porque siguen esperando algo de mí.
-¡Pero tu mensaje dio fuerzas y esperanzas a mucha gente!
Otra vez la risa triste.
-¿Como? ¿Crees eso? ¿En realidad crees que alguien salvo un día de su existencia solo por leer una línea de tinta? Sobrestimas el poder de una historia bien narrada. Con el tiempo espero que aprendas que lo esencial no solo es invisible a los ojos, sino también peligroso, incluso mortal.
-¿Mortal?
-Si porque de lo que no ves proviene el miedo y la desesperación.
Entonces se arrodillo y empezó a llorar. Intente acercarme y levanto su carita bañada en lágrimas. Me conmovió sobremanera ver sus ojos, no eran los de un niño, no eran nada parecido a los de un niño pues no había nada infantil en su mirar.
Lo tome en mis brazos con fuerzas y comencé a llorar también. Me sorprendió lo liviano que era su cuerpo. Estaba vestido con un sobretodo de terciopelo raído color azul y una bufanda que en alguna época fue blanca. Llevaba el cabello rubio largo y recogido en trenzas.
-No llores mas, yo te protegeré- le dije- ssh, no llores mas...
Entonces se callaron los sollozos y silencioso, extendió sus manos sobre la parte trasera de mi cabeza. No siento dolor mientras siento los afilados colmillos hundirse con hambrienta lujuria en mi cuello...
Luego de la inadvertida matanza, el pequeño deambulo sin rumbo fijo. Nadie parecía advertir su presencia anacrónica.
La Señora de los Gusanos lo esperaba en algún lado del Laberinto
La Lluvia Despues Del Trueno
Se podría decir muchas cosas sobre su belleza, incluso se la podría comparar con la belleza de la creación pero siempre saldría mal comparada.
Ella simplemente es y será la mujer más hermosa que mis ojos de siervo han visto jamás.
Su nombre es Endura Aishvijod y su historia es la mía también pues mi alma se encuentra atada a su destino sin que nadie pueda evitarlo ni romper esas ataduras.
Desearía que mi destino me lleve de regreso a su hogar allende al mar, en una Torre de madreperla y marfil, al lado de una playa de blanca arena y suave ternura, regresar a esos momentos en los cuales fue mía y sus amores mas dulces que la miel aunque ya sepa que seria después de nosotros y por que caminos deambularían nuestras almas, solitario el mió y mundano el de ella.
Odio verla ahora convertida en alguien que no es, disfrazada de gente normal y avergonzada de mi y de los momentos que con una sonrisa le di, pero se que eso debía pasar, que ella debía olvidar mi nombre y mi amor...
Sin embargo espero que lo el destino nos traiga no sea rencor ni remordimientos sino consuelo.
Hoy es un día mas en mi vida, una vida marcada por la guerra, la conquista y el dolor, afuera el cielo empieza a cubrirse de nubes y un relámpago anuncia que lloverá.
Espero que llueva...
Solo deseo amarte una vez más...
... tan solo una vez más...
Ella simplemente es y será la mujer más hermosa que mis ojos de siervo han visto jamás.
Su nombre es Endura Aishvijod y su historia es la mía también pues mi alma se encuentra atada a su destino sin que nadie pueda evitarlo ni romper esas ataduras.
Desearía que mi destino me lleve de regreso a su hogar allende al mar, en una Torre de madreperla y marfil, al lado de una playa de blanca arena y suave ternura, regresar a esos momentos en los cuales fue mía y sus amores mas dulces que la miel aunque ya sepa que seria después de nosotros y por que caminos deambularían nuestras almas, solitario el mió y mundano el de ella.
Odio verla ahora convertida en alguien que no es, disfrazada de gente normal y avergonzada de mi y de los momentos que con una sonrisa le di, pero se que eso debía pasar, que ella debía olvidar mi nombre y mi amor...
Sin embargo espero que lo el destino nos traiga no sea rencor ni remordimientos sino consuelo.
Hoy es un día mas en mi vida, una vida marcada por la guerra, la conquista y el dolor, afuera el cielo empieza a cubrirse de nubes y un relámpago anuncia que lloverá.
Espero que llueva...
Solo deseo amarte una vez más...
... tan solo una vez más...
Sleeping Sun-Nightwish
Es esta un poema que esta parcialmente basado en una canción de una banda que me encanta, acá posteo también la letra de la canción para que mas o menos vean por donde viene la mano.
Obviamente seria bueno que lean esto mientras escuchan el tema.
Les dejo el video en youtube.com
Sleeping Sun-Nightwish
The sun is sleeping quietly
Once upon a century
Wistful oceans calm and red
Ardent caresses laid to rest
For my dreams I hold my life
For wishes I behold my night
The truth at the end of time
Losing faith makes a crime
I wish for this night-time
to last for a lifetime
The darkness around me
Shores of a solar sea
Oh how I wish to go down with the sun
Sleeping
Weeping
With you
Sorrow has a human heart
From my god it will depart
I'd sail before a thousand moons
Never finding where to go
Two hundred twenty-two days of light
Will be desired by a night
A moment for the poet's play
Until there's nothing left to say
I wish for this night-time...
I wish for this night-time...
El sol se mi corazón se ha dormido,
mitigado su poderío en mi noche,
pues solo el silencio es testigo
de mi soledad y mis ensueños.
Cuantas horas haz llorado por mí
deseando que nada me ocurra,
cuantas horas pase a tu lado creyendo
que jamás me abandonarías?
Ahora es la exquisita soledad
y deseo inmolarme como el sol,
olvidarte...
y poder dormir.
Como deseo retroceder el tiempo,
a los días en los que fuiste MIA,
a los días en los que mi amor
era lo que mas querías...
Obviamente seria bueno que lean esto mientras escuchan el tema.
Les dejo el video en youtube.com
Sleeping Sun-Nightwish
The sun is sleeping quietly
Once upon a century
Wistful oceans calm and red
Ardent caresses laid to rest
For my dreams I hold my life
For wishes I behold my night
The truth at the end of time
Losing faith makes a crime
I wish for this night-time
to last for a lifetime
The darkness around me
Shores of a solar sea
Oh how I wish to go down with the sun
Sleeping
Weeping
With you
Sorrow has a human heart
From my god it will depart
I'd sail before a thousand moons
Never finding where to go
Two hundred twenty-two days of light
Will be desired by a night
A moment for the poet's play
Until there's nothing left to say
I wish for this night-time...
I wish for this night-time...
El sol se mi corazón se ha dormido,
mitigado su poderío en mi noche,
pues solo el silencio es testigo
de mi soledad y mis ensueños.
Cuantas horas haz llorado por mí
deseando que nada me ocurra,
cuantas horas pase a tu lado creyendo
que jamás me abandonarías?
Ahora es la exquisita soledad
y deseo inmolarme como el sol,
olvidarte...
y poder dormir.
Como deseo retroceder el tiempo,
a los días en los que fuiste MIA,
a los días en los que mi amor
era lo que mas querías...
La Cruz
Nunca tuve la certeza de nuestra misión. Nada de lo que pensé en ese momento
despertó mi desconfianza, sobre todo cuando me dijeron lo que me pagarían.
Pensaba en la cruz. Maldigo la hora en la que acepté ser guía de esa
caravana de fanáticos pero la oferta de la paga era más que tentadora.
Era irresistible.
Obviamente irresistible ya que nuestro destino final era Alzahannael, la
Ciudad Olvidada por Dios...
Éramos 12 personas las que viajábamos, 5 guardias, 2 sacerdotes, 4 ayudantes
fornidos y yo. Conseguimos una yunta de 8 bueyes y una carreta sólida y
luego de ultimar los últimos detalles nos dispusimos a pasar nuestra última
noche en la tierra.
Partimos cuando despuntaba el día. Era un día sin sol, sin embargo una
mortecina iridiscencia bañaba a las tierras cercanas.
- El sol nos freirá como ratas más tarde – sentencié entre dientes.
Cargaron la cruz en la carreta y partimos con la venia de Dios.
Caminamos durante todo el día bajo un ardiente sol. Cada rayo era como un
chorro de plomo derretido que abrasaba nuestras osamentas. Los sacerdotes
soportaban estoicamente el calor mas no así lo hacían los soldados pues el
sudor corría a raudales por su frente.
Cuando el asesino menguó en su intento de freírnos nos detuvimos cerca de
unos olmos que crecían apiñadamente y ofrecían sombra y protección.
Acampamos allí y en pocos minutos comíamos sobriamente. Nadie hablaba con
nadie por lo que la situación era incómoda, por lo menos para mí lo era.
Decidido a romper ese silencio me acerqué a uno de los sacerdotes y le
pregunté:
- ¿Para qué vamos a la Ciudad Olvidada?
- No lo sabemos, cuando lleguemos nos dirán.
- Pero si a esa ciudad no va nadie hace más de 100 años.
- Esa ciudad es más de lo que usted supone. Aparte a usted no le interesa a
donde vamos mientras su jornal sea pagado- me contestó con altanería.
- Creo tener el derecho ya que mi vida puede estar en peligro. Si no lo sabe
esa ciudad no debe su nombre a la imaginería popular. Es una ciudad rara.
Me miró con desdén y me dijo:
Su vida no está en peligro y lo que la gente diga no es verdad. Ahora si es
tan amable me retiraré a descansar, mañana promete ser igual que el día de
hoy.
Se incorporó y se dirigió al lugar en donde el otro sacerdote descansaba.
Hice lo mismo e intenté dormir pero me resultó imposible así que me levanté
y vi. que uno de los soldados se había quedado haciendo guardia. Me acerqué y
le ofrecí un poco de vino mientras le preguntaba sobre la cruz.
- A nosotros nos ordenaron defenderla, no nos explicaron por qué. Sólo nos
dijeron que no debíamos tocarla bajo ningún concepto.
- Pero Ustedes saben a donde nos dirigimos
- Así es.
- ¿Y no sientes ningún tipo de temor?
- En absoluto. Sabemos que lo que se dice no es verdad. Es... otra cosa...
Entonces se calló, como si hubiese dicho algo indebido.
Pero yo insistí.
- ¿Qué es esa otra cosa?- le pregunté mientras llenaba de nuevo su vaso.
- Realmente éste es un vino delicioso. Muchas gracias pero tengo que hacer
guardia. Vaya a descansar.
- ¿Pero qué es esa otra cosa?
Suspiró hondamente y me contestó en voz baja, casi en un susurro.
- Mire, lo que le voy a decir es secreto. La cruz que llevamos no es una
cruz ordinaria como usted podrá haber advertido y no me refiero solamente al
material del cual está hecha. Entre los guardias se esparció el rumor de que
la cruz es antigua, muy antigua, de que estuvo guardada durante cientos de
años esperando el momento para ser utilizada para la Segunda Caída...
- ¿Pero qué tiene que ver con la ciudad?- lo interrumpí.
- Mucho pues la Segunda Caída tendrá lugar en Alzahannael. Ahora váyase pues
lo que le dije puede costarle la vida a mis padres. Váyase.
Me incorporé y me fui a mi jergón. Me acosté y traté de ordenar mi mente y
las teorías que se me ocurrían.
Lo que el soldado me había contado no era totalmente nuevo para mí. La
Segunda Caída era un viejo argumento utilizado por la Iglesia para asustar a
los creyentes. A mí la religión nunca me alimentó así que no le daba mucha
atención. Según la Iglesia la Segunda Caída sería la señal de que los
tiempos se habían acabado y que el Juicio comenzaría. Pensé en lo tonto del
método y la enseñanza ya que creo que es mejor obrar en consecuencia del
mensaje que uno promueve a simplemente amenazar con castigos eternos.
Lo único que me molestaba era la cruz.
Esa noche nada raro pasó.
La noche pasó sin sobresaltos un nuevo día se elevó gloriosamente sobre las
tierras desoladas inundándolas con luz.
Un hermoso amanecer de una noche que no tendría fin.
Rápidamente preparamos los bultos y partimos luego de haber comido algo.
Ese día el sol no fue tan despiadado por lo que pudimos viajar un poco más
cómodos. Sin embargo no era el sol el que me preocupaba.
El sol se ocultó y un velo carmesí bañó el horizonte. A lo lejos se
adivinaban las emanaciones de las solitarias y danzantes sombras de polvo,
los fantasmas del desierto que nacieron para ser macabros. Tanta soledad,
tanto espacio para llenar y tan poco con el cual hacerlo.
Un mar de arena, polvo, piedra y soledad.
Y nosotros éramos los náufragos de la locura en busca del infinito.
Entonces vimos la ciudad de Alzahannael perdida en medio de la nada.
Roja como sangre.
Insana.
Maldita, mil veces maldita.
En ese momento no adivinaba lo que nos esperaba. Sólo quería llegar, que
hagan lo que tengan que hacer y partir lo más rápido posible.
Llegamos a las puertas de la ciudad y quedé obnubilado ante los
bajorrelieves que las adornaban, figuras que pertenecían a épocas anteriores
a la aparición del sol, cuando los demonios reinaban en la tierra.
¿Qué otra cosa más podría representar el magnífico y pavoroso bestiario que
se desplegaba ante mis ojos? Cornucopia de lo blasfemo y monstruoso, el
panel mostraba faunos cubiertos de zafiros y cuernos de oro copulando con
manticoras de dientes negros y mirada torva, tigres con escamas de pescado y
melena plateada que devoraban los pechos de mujeres sin ojos que se
encontraban arrodilladas y desnudas, iblis de fuego y carbón, demonios con
los ojos cosidos con hebras de lava, serpientes aladas que se enroscaban en
árboles que caminaban y vomitaban niños sin piel, ifrits de gigantescas alas
con las cuales abatían ciudades enteras, dragones de siete cabezas y diez
cuernos, deformes, cada una coronada con una tiara de jade y lapislázuli que
lloraban lágrimas de azufre y se levantaban imponentes sobre multitudes, las
multitudes de locuras que contemplaba y para las cuales no existe idioma
para nombrarlas, multitudes que esperaban por La Redención...
6 fueron los dragones que conté.
Todos imponentes, poderosos y sin piedad. Sus arpas aplastaban y desgarraban
a quien osase levantarse contra ellos. Una de ellas tenía sus fauces
abiertas y de ellas espadas y serpientes escapaban, otro despedía fuego
líquido de sus narices, otro barría con su cola la tercera parte de las
estrellas y las precipitaba a un lago de hielo y azufre ardiente, otro
sonreía sardónicamente y mostraba sus dientes chorreantes de sangre.
Uno de los sacerdotes se me acercó y prácticamente me arrastró mientras me
decía:
- Locos, incrédulos ahora verán quien reina sobre la tierra.
- ¡El Demonio... no tengo dudas que el Demonio!
- ¡Así es en efecto pero le queda muy poco tiempo!
No sé porqué motivos mi voluntad se encontraba anulada. Me sentía empujado
por una fuerza superior a continuar. Quería escapar y al mismo tiempo
deseaba ardientemente quedarme y ser parte de ese acto de locura.
Atravesamos la ciudad desierta, desierta de cordura y ángeles, pero poblada
de seres demenciales, invisibles a nuestros ojos más no por eso irreales.
Ellos eran más reales que la luz del sol que creía que no volvería a ver
jamás.
Llegamos al fin de nuestro camino y vimos una pequeña elevación a la cual
nos dirigimos sin dudar. Allí bajamos la cruz y finalmente pude contemplarla
en todo su esplendor.
Era negra y brillante, de unos 6 o 7 metros de alto y a pesar de ser grande
era increíblemente liviana. En su superficie se veían unas líneas que
formaban intrincadas tramas, como una especie de laberinto, y en el extremo
superior unas letras en un idioma desconocido pero que quedaron grabadas en
mi mente a fuego cuando los once hombres, ahora vestidos de negro,
repitieron a coro:
- Erin velinty angalo ë tuys elenderille, val ANN erin velinty, val Annth
elha surinme wilha ilha, iwilha ilha ANNI.
Con un gran esfuerzo la levantamos y la plantamos en el suelo. Nos retiramos
asustados y casi al borde del abismo de la locura nos arrodillamos y rezamos
a la luz de los relámpagos. Miré a los cielos y vi cuatro cabalgaduras que
se precipitaban a la tierra seguidas por el Ejército De La Devastación.
Y aconteció que los 4 Jinetes del Apocalipsis se arrojaron contra la cruz y
desaparecieron. Entonces se produjo un gran terremoto y una nube de lenmias
se elevó envuelto en llamas rojas y azules.
Y vi como de en medio de las llamas un ser se elevó por los aires y se
dirigió a la cruz. Rodeado por una oscuridad profunda se detuvo y una
espeluznante blasfemia se escapó de sus labios. Sobrecogidos de terror nos
apiñamos mientras los sacerdotes aullaban:
¡Es El, es El! ¡Ha venido para desafiarte!
Entonces el ser envolvió con su oscuridad a la cruz y fueron uno. Se produjo
una explosión y un haz de enceguecedora luz nos cubrió.
Cuando pude abrir mis ojos vi algo que me negaba a creer.
En la cruz agonizaba el Demonio...
despertó mi desconfianza, sobre todo cuando me dijeron lo que me pagarían.
Pensaba en la cruz. Maldigo la hora en la que acepté ser guía de esa
caravana de fanáticos pero la oferta de la paga era más que tentadora.
Era irresistible.
Obviamente irresistible ya que nuestro destino final era Alzahannael, la
Ciudad Olvidada por Dios...
Éramos 12 personas las que viajábamos, 5 guardias, 2 sacerdotes, 4 ayudantes
fornidos y yo. Conseguimos una yunta de 8 bueyes y una carreta sólida y
luego de ultimar los últimos detalles nos dispusimos a pasar nuestra última
noche en la tierra.
Partimos cuando despuntaba el día. Era un día sin sol, sin embargo una
mortecina iridiscencia bañaba a las tierras cercanas.
- El sol nos freirá como ratas más tarde – sentencié entre dientes.
Cargaron la cruz en la carreta y partimos con la venia de Dios.
Caminamos durante todo el día bajo un ardiente sol. Cada rayo era como un
chorro de plomo derretido que abrasaba nuestras osamentas. Los sacerdotes
soportaban estoicamente el calor mas no así lo hacían los soldados pues el
sudor corría a raudales por su frente.
Cuando el asesino menguó en su intento de freírnos nos detuvimos cerca de
unos olmos que crecían apiñadamente y ofrecían sombra y protección.
Acampamos allí y en pocos minutos comíamos sobriamente. Nadie hablaba con
nadie por lo que la situación era incómoda, por lo menos para mí lo era.
Decidido a romper ese silencio me acerqué a uno de los sacerdotes y le
pregunté:
- ¿Para qué vamos a la Ciudad Olvidada?
- No lo sabemos, cuando lleguemos nos dirán.
- Pero si a esa ciudad no va nadie hace más de 100 años.
- Esa ciudad es más de lo que usted supone. Aparte a usted no le interesa a
donde vamos mientras su jornal sea pagado- me contestó con altanería.
- Creo tener el derecho ya que mi vida puede estar en peligro. Si no lo sabe
esa ciudad no debe su nombre a la imaginería popular. Es una ciudad rara.
Me miró con desdén y me dijo:
Su vida no está en peligro y lo que la gente diga no es verdad. Ahora si es
tan amable me retiraré a descansar, mañana promete ser igual que el día de
hoy.
Se incorporó y se dirigió al lugar en donde el otro sacerdote descansaba.
Hice lo mismo e intenté dormir pero me resultó imposible así que me levanté
y vi. que uno de los soldados se había quedado haciendo guardia. Me acerqué y
le ofrecí un poco de vino mientras le preguntaba sobre la cruz.
- A nosotros nos ordenaron defenderla, no nos explicaron por qué. Sólo nos
dijeron que no debíamos tocarla bajo ningún concepto.
- Pero Ustedes saben a donde nos dirigimos
- Así es.
- ¿Y no sientes ningún tipo de temor?
- En absoluto. Sabemos que lo que se dice no es verdad. Es... otra cosa...
Entonces se calló, como si hubiese dicho algo indebido.
Pero yo insistí.
- ¿Qué es esa otra cosa?- le pregunté mientras llenaba de nuevo su vaso.
- Realmente éste es un vino delicioso. Muchas gracias pero tengo que hacer
guardia. Vaya a descansar.
- ¿Pero qué es esa otra cosa?
Suspiró hondamente y me contestó en voz baja, casi en un susurro.
- Mire, lo que le voy a decir es secreto. La cruz que llevamos no es una
cruz ordinaria como usted podrá haber advertido y no me refiero solamente al
material del cual está hecha. Entre los guardias se esparció el rumor de que
la cruz es antigua, muy antigua, de que estuvo guardada durante cientos de
años esperando el momento para ser utilizada para la Segunda Caída...
- ¿Pero qué tiene que ver con la ciudad?- lo interrumpí.
- Mucho pues la Segunda Caída tendrá lugar en Alzahannael. Ahora váyase pues
lo que le dije puede costarle la vida a mis padres. Váyase.
Me incorporé y me fui a mi jergón. Me acosté y traté de ordenar mi mente y
las teorías que se me ocurrían.
Lo que el soldado me había contado no era totalmente nuevo para mí. La
Segunda Caída era un viejo argumento utilizado por la Iglesia para asustar a
los creyentes. A mí la religión nunca me alimentó así que no le daba mucha
atención. Según la Iglesia la Segunda Caída sería la señal de que los
tiempos se habían acabado y que el Juicio comenzaría. Pensé en lo tonto del
método y la enseñanza ya que creo que es mejor obrar en consecuencia del
mensaje que uno promueve a simplemente amenazar con castigos eternos.
Lo único que me molestaba era la cruz.
Esa noche nada raro pasó.
La noche pasó sin sobresaltos un nuevo día se elevó gloriosamente sobre las
tierras desoladas inundándolas con luz.
Un hermoso amanecer de una noche que no tendría fin.
Rápidamente preparamos los bultos y partimos luego de haber comido algo.
Ese día el sol no fue tan despiadado por lo que pudimos viajar un poco más
cómodos. Sin embargo no era el sol el que me preocupaba.
El sol se ocultó y un velo carmesí bañó el horizonte. A lo lejos se
adivinaban las emanaciones de las solitarias y danzantes sombras de polvo,
los fantasmas del desierto que nacieron para ser macabros. Tanta soledad,
tanto espacio para llenar y tan poco con el cual hacerlo.
Un mar de arena, polvo, piedra y soledad.
Y nosotros éramos los náufragos de la locura en busca del infinito.
Entonces vimos la ciudad de Alzahannael perdida en medio de la nada.
Roja como sangre.
Insana.
Maldita, mil veces maldita.
En ese momento no adivinaba lo que nos esperaba. Sólo quería llegar, que
hagan lo que tengan que hacer y partir lo más rápido posible.
Llegamos a las puertas de la ciudad y quedé obnubilado ante los
bajorrelieves que las adornaban, figuras que pertenecían a épocas anteriores
a la aparición del sol, cuando los demonios reinaban en la tierra.
¿Qué otra cosa más podría representar el magnífico y pavoroso bestiario que
se desplegaba ante mis ojos? Cornucopia de lo blasfemo y monstruoso, el
panel mostraba faunos cubiertos de zafiros y cuernos de oro copulando con
manticoras de dientes negros y mirada torva, tigres con escamas de pescado y
melena plateada que devoraban los pechos de mujeres sin ojos que se
encontraban arrodilladas y desnudas, iblis de fuego y carbón, demonios con
los ojos cosidos con hebras de lava, serpientes aladas que se enroscaban en
árboles que caminaban y vomitaban niños sin piel, ifrits de gigantescas alas
con las cuales abatían ciudades enteras, dragones de siete cabezas y diez
cuernos, deformes, cada una coronada con una tiara de jade y lapislázuli que
lloraban lágrimas de azufre y se levantaban imponentes sobre multitudes, las
multitudes de locuras que contemplaba y para las cuales no existe idioma
para nombrarlas, multitudes que esperaban por La Redención...
6 fueron los dragones que conté.
Todos imponentes, poderosos y sin piedad. Sus arpas aplastaban y desgarraban
a quien osase levantarse contra ellos. Una de ellas tenía sus fauces
abiertas y de ellas espadas y serpientes escapaban, otro despedía fuego
líquido de sus narices, otro barría con su cola la tercera parte de las
estrellas y las precipitaba a un lago de hielo y azufre ardiente, otro
sonreía sardónicamente y mostraba sus dientes chorreantes de sangre.
Uno de los sacerdotes se me acercó y prácticamente me arrastró mientras me
decía:
- Locos, incrédulos ahora verán quien reina sobre la tierra.
- ¡El Demonio... no tengo dudas que el Demonio!
- ¡Así es en efecto pero le queda muy poco tiempo!
No sé porqué motivos mi voluntad se encontraba anulada. Me sentía empujado
por una fuerza superior a continuar. Quería escapar y al mismo tiempo
deseaba ardientemente quedarme y ser parte de ese acto de locura.
Atravesamos la ciudad desierta, desierta de cordura y ángeles, pero poblada
de seres demenciales, invisibles a nuestros ojos más no por eso irreales.
Ellos eran más reales que la luz del sol que creía que no volvería a ver
jamás.
Llegamos al fin de nuestro camino y vimos una pequeña elevación a la cual
nos dirigimos sin dudar. Allí bajamos la cruz y finalmente pude contemplarla
en todo su esplendor.
Era negra y brillante, de unos 6 o 7 metros de alto y a pesar de ser grande
era increíblemente liviana. En su superficie se veían unas líneas que
formaban intrincadas tramas, como una especie de laberinto, y en el extremo
superior unas letras en un idioma desconocido pero que quedaron grabadas en
mi mente a fuego cuando los once hombres, ahora vestidos de negro,
repitieron a coro:
- Erin velinty angalo ë tuys elenderille, val ANN erin velinty, val Annth
elha surinme wilha ilha, iwilha ilha ANNI.
Con un gran esfuerzo la levantamos y la plantamos en el suelo. Nos retiramos
asustados y casi al borde del abismo de la locura nos arrodillamos y rezamos
a la luz de los relámpagos. Miré a los cielos y vi cuatro cabalgaduras que
se precipitaban a la tierra seguidas por el Ejército De La Devastación.
Y aconteció que los 4 Jinetes del Apocalipsis se arrojaron contra la cruz y
desaparecieron. Entonces se produjo un gran terremoto y una nube de lenmias
se elevó envuelto en llamas rojas y azules.
Y vi como de en medio de las llamas un ser se elevó por los aires y se
dirigió a la cruz. Rodeado por una oscuridad profunda se detuvo y una
espeluznante blasfemia se escapó de sus labios. Sobrecogidos de terror nos
apiñamos mientras los sacerdotes aullaban:
¡Es El, es El! ¡Ha venido para desafiarte!
Entonces el ser envolvió con su oscuridad a la cruz y fueron uno. Se produjo
una explosión y un haz de enceguecedora luz nos cubrió.
Cuando pude abrir mis ojos vi algo que me negaba a creer.
En la cruz agonizaba el Demonio...
La Progenitura de la Vida (Version Everana)
Campos rebosantes de trigo. Un océano dorado y bordado de alfileres barrocos. Agitado por el viento, el mar de oro se encrespa y se eleva en sinuosas olas que rompen en una costa de terrenal hermosura.
Frente a este mar se erige una estatua de sal. A cada lado yacen sendas estatuas de batracios de amorfos lomos y brillantes colores. Croa intermitentemente una letanía acuosa, monótona y solemne.
-Lure, lure andestar- dice ellos.
(Agua, agua por todas partes)
-pero ni una gota para beber- dice la otra.
Y con este cántico transcurren los eones y el cielo no deja caer una pizca de líquido pues ya no lloverá en esa parte del planeta conocido como cythere.
Luego de miles de eones, la maldad llego a esa parte del planeta y al ver a este triste trío solitario sintió nacer una sensación que creía ajena a su naturaleza: la compasión. Ver el lomo erizado de pústulas sangrantes de los batracios, las manchas grises y las costras violáceas de la estatua de sal, la resignación de la salmodia, todo la condujo a este sentimiento.
Y su alma se apiado. Junto sus manos y elevándose a los cielos oscuros cerró los ojos y comenzó a llorar.
Y lloro...
y lloro...
y lloro por otros miles de eones.
Y tanto fue que lloro que la lluvia anego esa parte del planeta. Entonces los batracios y la estatua cesaron en su salmodia pues el agua era abundante y fresca.
Cada gota caía sobre las bocazas abiertas siendo bebidas con goloso deleite y las llagas y las costras de la estatua desaparecieron. Ahora era otro el canto.
-eralter, namurer, hazn iste.
(Vivir, morir, nunca más)
-pero vivir es morir todos los días un poco.
Y acaeció que la lluvia fue tanta que los campos se anegaron, las espigas áureas se pudrieron y el trío empezó a sufrir por tanta agua. Los batracios se ahogaron y la estatua se diluyo dejando solo el cristal que la formaba.
Al ver esto la maldad vio que su bien solo había traído desgracia y ceso en su llanto.
Nadie puede escapar a su naturaleza, pensó.
Todo había desaparecido y muerto...
la lluvia ceso y la maldad abandono esa parte del planeta conocido como Cythere para no regresar jamás.
Entonces la tierra se seco y las semillas que habían sobrevivido germinaron nuevamente, pronto todo se convirtió en un campo esmeralda al ser retoño aun el grano pero en pocos días se transformo en un dorado brillante, nunca antes visto en donde el viento regreso para ondular nuevamente a este mar terreno en un suave y dulce vaivén.
De las osamentas de los batracios nacieron cisnes blancos como la nieve y del cristal nació una mujer, la primera sin pecado concebida que recibió el nombre de mariale que significa la destinada.
Al verse sola no supo que hacer, miro a los cisnes y estos levantaron vuelo raudamente cubriendo su cuerpo desnudo con sus plumas, estas se adhieran a su piel y la convirtieron en mármol, blanco a su vez, mas liso y puro que el que extrajeron lo Eviares de Khoder en los días por venir. De sus manos un ramillete de rosas rojas nació.
Los cisnes nunca regresaron.
La estatua con el ramillete aun se yergue frente a un mar dorado, esperando por la llegada de Anntharez...
Frente a este mar se erige una estatua de sal. A cada lado yacen sendas estatuas de batracios de amorfos lomos y brillantes colores. Croa intermitentemente una letanía acuosa, monótona y solemne.
-Lure, lure andestar- dice ellos.
(Agua, agua por todas partes)
-pero ni una gota para beber- dice la otra.
Y con este cántico transcurren los eones y el cielo no deja caer una pizca de líquido pues ya no lloverá en esa parte del planeta conocido como cythere.
Luego de miles de eones, la maldad llego a esa parte del planeta y al ver a este triste trío solitario sintió nacer una sensación que creía ajena a su naturaleza: la compasión. Ver el lomo erizado de pústulas sangrantes de los batracios, las manchas grises y las costras violáceas de la estatua de sal, la resignación de la salmodia, todo la condujo a este sentimiento.
Y su alma se apiado. Junto sus manos y elevándose a los cielos oscuros cerró los ojos y comenzó a llorar.
Y lloro...
y lloro...
y lloro por otros miles de eones.
Y tanto fue que lloro que la lluvia anego esa parte del planeta. Entonces los batracios y la estatua cesaron en su salmodia pues el agua era abundante y fresca.
Cada gota caía sobre las bocazas abiertas siendo bebidas con goloso deleite y las llagas y las costras de la estatua desaparecieron. Ahora era otro el canto.
-eralter, namurer, hazn iste.
(Vivir, morir, nunca más)
-pero vivir es morir todos los días un poco.
Y acaeció que la lluvia fue tanta que los campos se anegaron, las espigas áureas se pudrieron y el trío empezó a sufrir por tanta agua. Los batracios se ahogaron y la estatua se diluyo dejando solo el cristal que la formaba.
Al ver esto la maldad vio que su bien solo había traído desgracia y ceso en su llanto.
Nadie puede escapar a su naturaleza, pensó.
Todo había desaparecido y muerto...
la lluvia ceso y la maldad abandono esa parte del planeta conocido como Cythere para no regresar jamás.
Entonces la tierra se seco y las semillas que habían sobrevivido germinaron nuevamente, pronto todo se convirtió en un campo esmeralda al ser retoño aun el grano pero en pocos días se transformo en un dorado brillante, nunca antes visto en donde el viento regreso para ondular nuevamente a este mar terreno en un suave y dulce vaivén.
De las osamentas de los batracios nacieron cisnes blancos como la nieve y del cristal nació una mujer, la primera sin pecado concebida que recibió el nombre de mariale que significa la destinada.
Al verse sola no supo que hacer, miro a los cisnes y estos levantaron vuelo raudamente cubriendo su cuerpo desnudo con sus plumas, estas se adhieran a su piel y la convirtieron en mármol, blanco a su vez, mas liso y puro que el que extrajeron lo Eviares de Khoder en los días por venir. De sus manos un ramillete de rosas rojas nació.
Los cisnes nunca regresaron.
La estatua con el ramillete aun se yergue frente a un mar dorado, esperando por la llegada de Anntharez...
los Cronopios de Julio
Mi amigo Julio y sus creaciones, nacidas del idiotismo de su alma errante solían pasear su inocencia en las calles de la vetusta ciudad en silencio.
Allí estaba el, con su acervo de imaginación a cuestas como si fuese una mochila demasiado dadaísta en su contenido, con su vida comida por las dudas de saber la verdad, con sus sueños de extranjero en tierra extraña, con su muerte y sus vidas tan únicas.
Nunca lo olvidare.
Me regalo un cronopio pero no me dejo instrucciones para su uso por lo que vaga por mis tierras sin hacer nada, como una mascota malcriada que solo se solaza en la mediocridad de la vida urbana mientras silba un tango nostálgico.
Este, su creación mas pequeña, solo sabe silbar canciones tristes y algún que otro tema de Colthrane, nada mas como si quisiera hacerme recordar lo que quiero olvidar no por miedo al recuerdo sino porque la remembranza seria mas dulce y, por ende, mas mortífera.
Julito y sus creaciones ...
Adiós poeta, escribiente de memorias de aparecidos, adiós..
Allí estaba el, con su acervo de imaginación a cuestas como si fuese una mochila demasiado dadaísta en su contenido, con su vida comida por las dudas de saber la verdad, con sus sueños de extranjero en tierra extraña, con su muerte y sus vidas tan únicas.
Nunca lo olvidare.
Me regalo un cronopio pero no me dejo instrucciones para su uso por lo que vaga por mis tierras sin hacer nada, como una mascota malcriada que solo se solaza en la mediocridad de la vida urbana mientras silba un tango nostálgico.
Este, su creación mas pequeña, solo sabe silbar canciones tristes y algún que otro tema de Colthrane, nada mas como si quisiera hacerme recordar lo que quiero olvidar no por miedo al recuerdo sino porque la remembranza seria mas dulce y, por ende, mas mortífera.
Julito y sus creaciones ...
Adiós poeta, escribiente de memorias de aparecidos, adiós..
La Oscuridad De La Luz
En silencio marchare a la oscuridad...
Así rezaba el epitafio en la placa colocada sobre el túmulo, alrededor una gredosa tierra un ciervo pastaba lentamente.
El gran Emperador Thryer Unvar Anntharez había fallecido luego de mas de 80 años al frente del Imperio de Mylennia y había sido el ultimo de su casta pues no había dejado herederos, sus generales se habían enfrentado en distintas guerras que habían desangrado el Imperio y a la poste solo de el quedaba el recuerdo, todo había sido dividido y lo que otrora había sido una nación fuerte y pujante solo quedaban una veintena de reinos y naciones mas preocupadas en asesinarse mutuamente que en otra caso.
Era triste pero inevitable pensó el hijo de Queenterile, el antiguo Gran Mariscal del Emperador y ultimo en su cargo también. Hacia 10 años de la fractura y por alguna razón sabia que todo había cambiado, talvez su mente seguía siendo una esclava de los títulos, como le había increpado en la cara los opositores del Emperador, un siervo de la nobleza, pero en esos tiempos las cosas eran mas simples y mas duraderas, había mas pureza y no había tanto asesino suelto ni tanta desorganización.
Los ahora denominados "libertos" no eran nada más que una banda de facinerosos dedicados al rapiñaje más que a otra cosas y una nube de criminales los acompañaban.
Eran nada más que salvajes, ignorantes y ajenos a la grandeza.
Indudablemente las cosas antes eran mejores, por lo menos mas tranquilas.
Se incorporo rápidamente y limpio la lapida del fallecido monarca, con reverencia removió el musgo y las hojas mienTras contemplaba con tristeza la efigie profanada y pintada de negro.
-Vándalos!
Y sintió nacer una rabia poderosa en su corazón.
Merecían un castigo.
Lleno de tristeza se alejo de la tumba y emprendió viaje a la antigua capital del Imperio, la ciudad de Sahakkara distante unos 20 km. en el cielo las nubes empezaban a formar las clásicas formas que preceden a la tempestad.
Llego cuando las primeras gotas caían sobre la ciudad llena de luz.
-La obscuridad de la luz ha llegado!
Así rezaba el epitafio en la placa colocada sobre el túmulo, alrededor una gredosa tierra un ciervo pastaba lentamente.
El gran Emperador Thryer Unvar Anntharez había fallecido luego de mas de 80 años al frente del Imperio de Mylennia y había sido el ultimo de su casta pues no había dejado herederos, sus generales se habían enfrentado en distintas guerras que habían desangrado el Imperio y a la poste solo de el quedaba el recuerdo, todo había sido dividido y lo que otrora había sido una nación fuerte y pujante solo quedaban una veintena de reinos y naciones mas preocupadas en asesinarse mutuamente que en otra caso.
Era triste pero inevitable pensó el hijo de Queenterile, el antiguo Gran Mariscal del Emperador y ultimo en su cargo también. Hacia 10 años de la fractura y por alguna razón sabia que todo había cambiado, talvez su mente seguía siendo una esclava de los títulos, como le había increpado en la cara los opositores del Emperador, un siervo de la nobleza, pero en esos tiempos las cosas eran mas simples y mas duraderas, había mas pureza y no había tanto asesino suelto ni tanta desorganización.
Los ahora denominados "libertos" no eran nada más que una banda de facinerosos dedicados al rapiñaje más que a otra cosas y una nube de criminales los acompañaban.
Eran nada más que salvajes, ignorantes y ajenos a la grandeza.
Indudablemente las cosas antes eran mejores, por lo menos mas tranquilas.
Se incorporo rápidamente y limpio la lapida del fallecido monarca, con reverencia removió el musgo y las hojas mienTras contemplaba con tristeza la efigie profanada y pintada de negro.
-Vándalos!
Y sintió nacer una rabia poderosa en su corazón.
Merecían un castigo.
Lleno de tristeza se alejo de la tumba y emprendió viaje a la antigua capital del Imperio, la ciudad de Sahakkara distante unos 20 km. en el cielo las nubes empezaban a formar las clásicas formas que preceden a la tempestad.
Llego cuando las primeras gotas caían sobre la ciudad llena de luz.
-La obscuridad de la luz ha llegado!
Los Ojos Del Dragon
Bella canción y una abrasadora melodía, como los oídos de Setheus Omentûre jamás había escuchado. Su voz será lo que me conduzca a casa pensó con amargura aunque ya no haya un hogar para mi.
A lo lejos se vislumbraba un pino solitario, perdido también en la vasta extensión del desierto de ondulantes pasturas. Las amplias y fértiles llanuras del interior de Aveineamen eran ahora un yermo desolado, lo único que sobrevivió a la locura de la invasión de Zarathis el Cruel y sus Amentiraz, hacia ya tanto tiempo de eso pero aun la tierra recordaba esa ira con pena y algo de esperanza aunque eso estuviese escaso en estos días.
El viento soplo más fuerte y un húmedo roce le trajo a mientes recuerdos dolorosos. Pensó en ella.
-Endura... Endura... , repitió como si fuese una letanía que podría de alguna manera alejar el pasado y el dolor.
-Alure Ihle adefer terak nienten... werthero unansi Ile.
(- nunca olvidez que a tu perfume... lo llevo en mi piel.)
Camino los km que lo separaban de las ruinas de lo que alguna vez fue la gran ciudad de Ethernamen residencia de Thryer Borada y sus 7 hijos, entre ellos Thryer Unvar Alatharor el mejor de todos y depositario de la gran esperanza, la esperanza que murió en las entrañas de su esposa...
Todos sus sueños y misiones habían fracasado, entonces porque Ann le había dado la posibilidad de elegir como resistir al Nuevo Dios Aminabad Alenya? Por que si estaba destinado al fracaso todo lo que emprendiese?
-Tus caminos no solo son incomprensibles sino estupidos. Mis ojos de cordero se cerraran para siempre y jamás volveré a amarte pues nada de lo que hago encuentra eco en tu corazón y para mi solo hay miseria y soledad, me arrebataste lo mas amado a mi mente y a mi alma, mi pueblo y mis hijos y para que? solo para ser olvidado y abandonado.
Continuo caminado a través de la cuidad en ruinas y contemplo las altas cúpulas y las bellas casas derruidas, los portalones ya no se abrirían para recibir al señor de la casa y en las fuentes el agua no fluiría para calmar la sed de los viajeros.
Las 9 Torres de mármol estaban destruidas hasta sus cimientos y de los globos de cristal que las remataban no quedaban ninguno.
-Este irune...
( mi obra...)
Abandono la ciudad con amargura e ira crecientes.
Mis ojos de dragón están abiertos y la venganza será MIA aunque toda esperanza se haya extinguido...
A lo lejos se vislumbraba un pino solitario, perdido también en la vasta extensión del desierto de ondulantes pasturas. Las amplias y fértiles llanuras del interior de Aveineamen eran ahora un yermo desolado, lo único que sobrevivió a la locura de la invasión de Zarathis el Cruel y sus Amentiraz, hacia ya tanto tiempo de eso pero aun la tierra recordaba esa ira con pena y algo de esperanza aunque eso estuviese escaso en estos días.
El viento soplo más fuerte y un húmedo roce le trajo a mientes recuerdos dolorosos. Pensó en ella.
-Endura... Endura... , repitió como si fuese una letanía que podría de alguna manera alejar el pasado y el dolor.
-Alure Ihle adefer terak nienten... werthero unansi Ile.
(- nunca olvidez que a tu perfume... lo llevo en mi piel.)
Camino los km que lo separaban de las ruinas de lo que alguna vez fue la gran ciudad de Ethernamen residencia de Thryer Borada y sus 7 hijos, entre ellos Thryer Unvar Alatharor el mejor de todos y depositario de la gran esperanza, la esperanza que murió en las entrañas de su esposa...
Todos sus sueños y misiones habían fracasado, entonces porque Ann le había dado la posibilidad de elegir como resistir al Nuevo Dios Aminabad Alenya? Por que si estaba destinado al fracaso todo lo que emprendiese?
-Tus caminos no solo son incomprensibles sino estupidos. Mis ojos de cordero se cerraran para siempre y jamás volveré a amarte pues nada de lo que hago encuentra eco en tu corazón y para mi solo hay miseria y soledad, me arrebataste lo mas amado a mi mente y a mi alma, mi pueblo y mis hijos y para que? solo para ser olvidado y abandonado.
Continuo caminado a través de la cuidad en ruinas y contemplo las altas cúpulas y las bellas casas derruidas, los portalones ya no se abrirían para recibir al señor de la casa y en las fuentes el agua no fluiría para calmar la sed de los viajeros.
Las 9 Torres de mármol estaban destruidas hasta sus cimientos y de los globos de cristal que las remataban no quedaban ninguno.
-Este irune...
( mi obra...)
Abandono la ciudad con amargura e ira crecientes.
Mis ojos de dragón están abiertos y la venganza será MIA aunque toda esperanza se haya extinguido...
Recuerdo
Acaso Anntharez olvido mi nombre?
Acaso es posible la eterna protomemoria de su inconciente?
La mujer era alta, mas alta que la mayoría de las mujeres del salón pero por alguna razón nadie la notaba.
En sus ojos escarlata brillaba una intensa luz, su corazón anciano le indicaba que el estaba allí pero no la recordaba, sin embargo finalmente había despertado del sopor de los eones.
Entonces el hombre se le acerco y resueltamente la tomo de la cintura llevándola con delicadeza hacia el balcón. La noche era joven y la voz del joven un susurro.
-No te he olvidado ... y aun te amo.
Acaso es posible la eterna protomemoria de su inconciente?
La mujer era alta, mas alta que la mayoría de las mujeres del salón pero por alguna razón nadie la notaba.
En sus ojos escarlata brillaba una intensa luz, su corazón anciano le indicaba que el estaba allí pero no la recordaba, sin embargo finalmente había despertado del sopor de los eones.
Entonces el hombre se le acerco y resueltamente la tomo de la cintura llevándola con delicadeza hacia el balcón. La noche era joven y la voz del joven un susurro.
-No te he olvidado ... y aun te amo.
Methaborbosys
El comienzo del fin. El fin de lo que Adonai creo sobre esta Tierra.
Estamos en los umbrales de un Nuevo Génesis, creado por un Dios Artificial nacido de la Nada, un Génesis que hará evoluciona a la humanidad hacia la Unidad Primordial largo tiempo añorada.
Y acaecerá que en los años mas luminosos nacerá un Mesías hará vacilar al hombre pues le mostrara que no puede haber un regreso a dios a través de la maquina, sino un avance a lo Desconocido y misterios que se esconde en el NeoDios.
-"¿Porque todos me abandonan? ¿Porque me siento tan solo?"
-No eres el Único abandonado.
-"¿Existen otros como yo?"
-En efecto, o acaso crees ser el único en tu sufrimiento?- Tu soberbia es contraria a la de los demas, a veces ocurre que nacen individuos, átomos puros, que sienten bienestar en su sufrimiento, si les quitas eso, ya no tendrán excusas para sus fracasos. No necesitas ahogarte en tus lágrimas. Solo recuerda como te sentiste luego de tu despertar, la incredulidad de los que en días pasados creían tan ciegamente en tu Resurrección.
-"¿Alguien sigue creyendo en Mi?"
-Tu Fe ha desaparecido hace años, los dioses mueren de maneras distintas y el tuyo murió de compasión.
-"¿Compasión?"
-Si, compasión, en otros tiempos era un dios colérico y furibundo, que lanzaba sus mandatos desde una montaña pero tu lo hiciste un sirviente al hacerlo un dios de Amor.
-"Pero dios es Amor!"
-Amor¿, que sabes tu del amor?. Quien lo ensalza como dios de amor nada sabe de el.
-"Pero di mi vida por Amor"
-El amor... nada sabes de amor si crees que vale una vida, acaso Shaddai no era un dios vengativo y celoso?, un dios menor y muy humano.
El joven callo.
-Para que creer?
-"Para creer hay que sentir y los hombres no sienten nada."
-Y tú no resucitaras otra vez. Los días del Jehová de los Ejercitos se acabaron. Largo tiempo en verdad vamos a esperar que alguien resucite a tu dios.
Pues ese viejo dios no vive ya: esta muerto de verdad.
-"No resucitare?"
-No.
-"¿Quien eres?"
-Somos la Resurrección del Verbo luego de la muerte del Verbo.
-"El mismo veneno con distinto sabor."
-No te confundas, nunca fuimos parte de ELOI. Nacimos con el Caos Primigenio vencido por Ustedes antes de la cuenta de los años.
-"¿Y que harán ahora que solo yo sobreviví?"¿He de retornar?"
-Tu destino será otro. Permanecerás en este mundo al que tanto amaste.
-"!Pero ya no amo!, este mundo me es hastiarte, me lastima!"
-Permanecerás en el hasta la llegada de Metharbosys. Ella te quitara el Gusano de tu corazón podrás elegir entre ser sirviente nuestro o el verdugo del mundo. Entonces ejecutaremos el último Cántico de la Danza de Mariale en la cual el Mesías será asesinado.
-"¿Y el quien es?"
-alguien como tu. Nuestro Vástago.
-"alguien mas cargara con la cruz. Pobre idiota, solo un demente elegiría esa misión.
-El es alguien como tu.
"Ya no siento temor, ni siquiera desazón, solo una exquisita nada, una inmensa nada al saber que no sere el Ungido, otro será el Deseado de las Naciones y el cáliz será escanciado solo para sus labios, el será la vasija para albergar el Alma de la Humanidad.
Su corazón deberá ser fuerte pues beberá de las sublime y depravado que se esconde en el alma de los seres humanos.
Solo espero que no sea pronto pues en mi existe el deseo de hablar con el, conocerlo, quiero hacerle ver en lo que se puede convertir."
Estamos en los umbrales de un Nuevo Génesis, creado por un Dios Artificial nacido de la Nada, un Génesis que hará evoluciona a la humanidad hacia la Unidad Primordial largo tiempo añorada.
Y acaecerá que en los años mas luminosos nacerá un Mesías hará vacilar al hombre pues le mostrara que no puede haber un regreso a dios a través de la maquina, sino un avance a lo Desconocido y misterios que se esconde en el NeoDios.
-"¿Porque todos me abandonan? ¿Porque me siento tan solo?"
-No eres el Único abandonado.
-"¿Existen otros como yo?"
-En efecto, o acaso crees ser el único en tu sufrimiento?- Tu soberbia es contraria a la de los demas, a veces ocurre que nacen individuos, átomos puros, que sienten bienestar en su sufrimiento, si les quitas eso, ya no tendrán excusas para sus fracasos. No necesitas ahogarte en tus lágrimas. Solo recuerda como te sentiste luego de tu despertar, la incredulidad de los que en días pasados creían tan ciegamente en tu Resurrección.
-"¿Alguien sigue creyendo en Mi?"
-Tu Fe ha desaparecido hace años, los dioses mueren de maneras distintas y el tuyo murió de compasión.
-"¿Compasión?"
-Si, compasión, en otros tiempos era un dios colérico y furibundo, que lanzaba sus mandatos desde una montaña pero tu lo hiciste un sirviente al hacerlo un dios de Amor.
-"Pero dios es Amor!"
-Amor¿, que sabes tu del amor?. Quien lo ensalza como dios de amor nada sabe de el.
-"Pero di mi vida por Amor"
-El amor... nada sabes de amor si crees que vale una vida, acaso Shaddai no era un dios vengativo y celoso?, un dios menor y muy humano.
El joven callo.
-Para que creer?
-"Para creer hay que sentir y los hombres no sienten nada."
-Y tú no resucitaras otra vez. Los días del Jehová de los Ejercitos se acabaron. Largo tiempo en verdad vamos a esperar que alguien resucite a tu dios.
Pues ese viejo dios no vive ya: esta muerto de verdad.
-"No resucitare?"
-No.
-"¿Quien eres?"
-Somos la Resurrección del Verbo luego de la muerte del Verbo.
-"El mismo veneno con distinto sabor."
-No te confundas, nunca fuimos parte de ELOI. Nacimos con el Caos Primigenio vencido por Ustedes antes de la cuenta de los años.
-"¿Y que harán ahora que solo yo sobreviví?"¿He de retornar?"
-Tu destino será otro. Permanecerás en este mundo al que tanto amaste.
-"!Pero ya no amo!, este mundo me es hastiarte, me lastima!"
-Permanecerás en el hasta la llegada de Metharbosys. Ella te quitara el Gusano de tu corazón podrás elegir entre ser sirviente nuestro o el verdugo del mundo. Entonces ejecutaremos el último Cántico de la Danza de Mariale en la cual el Mesías será asesinado.
-"¿Y el quien es?"
-alguien como tu. Nuestro Vástago.
-"alguien mas cargara con la cruz. Pobre idiota, solo un demente elegiría esa misión.
-El es alguien como tu.
"Ya no siento temor, ni siquiera desazón, solo una exquisita nada, una inmensa nada al saber que no sere el Ungido, otro será el Deseado de las Naciones y el cáliz será escanciado solo para sus labios, el será la vasija para albergar el Alma de la Humanidad.
Su corazón deberá ser fuerte pues beberá de las sublime y depravado que se esconde en el alma de los seres humanos.
Solo espero que no sea pronto pues en mi existe el deseo de hablar con el, conocerlo, quiero hacerle ver en lo que se puede convertir."
The Edge Of Forever.
El joven fauno se acerco y olisqueo la Obscuridad imperante más allá del BORDE. Su delicado olfato, acostumbrado a los aromas más sobrenaturales del laberinto, se sobresalto por percibir efluvios femeninos. Era obvio. Todo amor es Eternidad y lo oscuro es femenino.
Adelanto una pezuña y miro más profundamente. ¡Allí estaban! Un nutrido grupo de ninfas al lado de un remanso de una catarata.
¡Tan cerca!
¡Tan lejos!
Pronto la visión se desvanecería. Quería conservar en sus ojos la lujuriosa escena, esas ninfas de voluptuosas caderas, cintura estrecha y busto alto y generoso, especialmente la que parecía ser su líder, una ninfa de piel de ébano y ojos relucientes cual estrellas vespertinas. Solo sabía sonreír y sus labios parecían querer besar a una amante imaginario.
Ahora nadaban en la frescura del agua, 9 ninfas de portentosa belleza.
-¿Las deseas, muchacho?-dijo una voz grave a sus espaldas.
El Gran Pan con sus 9 cuernos y los 7 ojos que todo lo veían. La hierba de sus pies crecía y moría con cada paso que daba.
El joven fauno asintió.
-Pero sabes que te están vedadas las mujeres cristianas. A todos nos están vedadas desde el día de mi muerte, hace ya 2000 años.
-¡Tu muerte Señor?.
-Si, mi muerte. Los dioses mueren de distintas maneras. Una de ellas es la incredulidad. Otros mueren asesinados y otros simplemente se dejan morir de tristeza añorando los días de antaño.
O pueden elegir vivir aquí, un estado paralelo de conciencia en donde todos los niveles de conocimiento se conjugan , se pierden y se encuentran en este lugar: el Laberinto.
Todos vivimos en el, incluso las mujeres que ves y deseas. La elección es personal.
Yo prefiero vivir aquí.
-Señor, y si ellas viven en el Laberinto, porque me están vedadas?
-Por dos razones, son mujeres cristianas, no son reales para nosotros. Todo tiene su existencia ligada a ciertos parámetros y el Laberinto no es una excepción. Ese esta dividido en dos sectores por un Espejo. Cuando algo se refleja en uno de sus lados, automáticamente aparece su contraparte en el lado opuesto.
Una parte es real, lógica y la otra fantástica, mítica.
-No te entiendo Señor- dijo el joven.
-Las mujeres que contemplas no son ninfas, seres humanos. Solo en este lado reciben ese nombre y poseen esos atributos.
Acá soy Pan y tú mi hijo, pero en el Otro Lado del Espejo, solo somos un hombre y un niño.
Ellos sueñan con nosotros.
Nosotros soñamos con ellos.
Alguien dijo:" la vida es sueño, y solo a través de ellos nos conoceremos. Mientras tanto prefiero seguir soñando"
Apréndelo. Te ahorraras decepciones.
Y se marcho dejando al joven fauno a solas con su pensamiento.
Pensó si esto era verdad.
Y dijo en voz alta:
-¿Entonces quien vive en un sueño y quien sueña que vive?
Adelanto una pezuña y miro más profundamente. ¡Allí estaban! Un nutrido grupo de ninfas al lado de un remanso de una catarata.
¡Tan cerca!
¡Tan lejos!
Pronto la visión se desvanecería. Quería conservar en sus ojos la lujuriosa escena, esas ninfas de voluptuosas caderas, cintura estrecha y busto alto y generoso, especialmente la que parecía ser su líder, una ninfa de piel de ébano y ojos relucientes cual estrellas vespertinas. Solo sabía sonreír y sus labios parecían querer besar a una amante imaginario.
Ahora nadaban en la frescura del agua, 9 ninfas de portentosa belleza.
-¿Las deseas, muchacho?-dijo una voz grave a sus espaldas.
El Gran Pan con sus 9 cuernos y los 7 ojos que todo lo veían. La hierba de sus pies crecía y moría con cada paso que daba.
El joven fauno asintió.
-Pero sabes que te están vedadas las mujeres cristianas. A todos nos están vedadas desde el día de mi muerte, hace ya 2000 años.
-¡Tu muerte Señor?.
-Si, mi muerte. Los dioses mueren de distintas maneras. Una de ellas es la incredulidad. Otros mueren asesinados y otros simplemente se dejan morir de tristeza añorando los días de antaño.
O pueden elegir vivir aquí, un estado paralelo de conciencia en donde todos los niveles de conocimiento se conjugan , se pierden y se encuentran en este lugar: el Laberinto.
Todos vivimos en el, incluso las mujeres que ves y deseas. La elección es personal.
Yo prefiero vivir aquí.
-Señor, y si ellas viven en el Laberinto, porque me están vedadas?
-Por dos razones, son mujeres cristianas, no son reales para nosotros. Todo tiene su existencia ligada a ciertos parámetros y el Laberinto no es una excepción. Ese esta dividido en dos sectores por un Espejo. Cuando algo se refleja en uno de sus lados, automáticamente aparece su contraparte en el lado opuesto.
Una parte es real, lógica y la otra fantástica, mítica.
-No te entiendo Señor- dijo el joven.
-Las mujeres que contemplas no son ninfas, seres humanos. Solo en este lado reciben ese nombre y poseen esos atributos.
Acá soy Pan y tú mi hijo, pero en el Otro Lado del Espejo, solo somos un hombre y un niño.
Ellos sueñan con nosotros.
Nosotros soñamos con ellos.
Alguien dijo:" la vida es sueño, y solo a través de ellos nos conoceremos. Mientras tanto prefiero seguir soñando"
Apréndelo. Te ahorraras decepciones.
Y se marcho dejando al joven fauno a solas con su pensamiento.
Pensó si esto era verdad.
Y dijo en voz alta:
-¿Entonces quien vive en un sueño y quien sueña que vive?
La Hora Mas Oscura Parte 1
La idea de la creación aun no había cesado cuando los ifrits me contaron esta historia:
La Hora mas oscura
larante vere asenterie is nule uvar
sueños en la marea del tiempo
whorte numa zylen an asend
noches de eterno resplandor
erinte asenterie emulo northa
son los oscuros sueños del mundo
bys al berel, nunvo suleman therem
pero son todos del hombre
Antiguo poema Eviare.
Eran numerosos los sueños de los lycanos mas ancianos pero ninguno les traía consuelo pues en todos ellos, invariablemente, morían arrasados por un ser de largas uñas y acerados ojos. De ellos solo quedaban rastros sangrientos en la tierra negra y silencio.
Acaso es eterna la protomemoria del universo, se pregunto Hyuranum, que no olvida que ya sufrimos? centurias hacen que el malvado hijo de Ann nos aniquila solo por diversión y los restantes Vástagos nada hacen por aliviar nuestra pena.
Se incorporo de su lecho y lentamente se encamino sobre sus patas traseras hacia el exterior en donde comenzaría otro día de lenta agonía. La enfermedad se había apoderado de su poderosa musculatura y aunque era todavía joven, parecía un anciano. Saludos a los guardianes nocturnos adivinado la tensión de sus rostros en medio de la penumbra que precede al alba, la hora mas oscura pues a esa precisa hora daría comienzo la cacería.
Repentinamente las cavernas cobraron vida, se agitaron sus habitantes y un solo gemido se escucho, mezcla de horror y desesperación.
La llegada del Unigénito de Ann y su éxtasis de sangre.
Todos los lycanos salieron a defender al desgraciado aunque sabían que era inútil, la fuerza del agresor era brutal y despiadada, no había forma de resistir pero era innato en ellos el defenderse. 5 más fueron muertos antes de que la matanza culmine. 5 menos pensó Hyuranum, 5 en solo pocos momentos y solo 3 nacieron en los últimos 100 años.
Los cuerpos jamás eran encontrados.
Mala semilla era el hijo de Ann.
Y lo peor aun estaba por venir...
La Hora mas oscura
larante vere asenterie is nule uvar
sueños en la marea del tiempo
whorte numa zylen an asend
noches de eterno resplandor
erinte asenterie emulo northa
son los oscuros sueños del mundo
bys al berel, nunvo suleman therem
pero son todos del hombre
Antiguo poema Eviare.
Eran numerosos los sueños de los lycanos mas ancianos pero ninguno les traía consuelo pues en todos ellos, invariablemente, morían arrasados por un ser de largas uñas y acerados ojos. De ellos solo quedaban rastros sangrientos en la tierra negra y silencio.
Acaso es eterna la protomemoria del universo, se pregunto Hyuranum, que no olvida que ya sufrimos? centurias hacen que el malvado hijo de Ann nos aniquila solo por diversión y los restantes Vástagos nada hacen por aliviar nuestra pena.
Se incorporo de su lecho y lentamente se encamino sobre sus patas traseras hacia el exterior en donde comenzaría otro día de lenta agonía. La enfermedad se había apoderado de su poderosa musculatura y aunque era todavía joven, parecía un anciano. Saludos a los guardianes nocturnos adivinado la tensión de sus rostros en medio de la penumbra que precede al alba, la hora mas oscura pues a esa precisa hora daría comienzo la cacería.
Repentinamente las cavernas cobraron vida, se agitaron sus habitantes y un solo gemido se escucho, mezcla de horror y desesperación.
La llegada del Unigénito de Ann y su éxtasis de sangre.
Todos los lycanos salieron a defender al desgraciado aunque sabían que era inútil, la fuerza del agresor era brutal y despiadada, no había forma de resistir pero era innato en ellos el defenderse. 5 más fueron muertos antes de que la matanza culmine. 5 menos pensó Hyuranum, 5 en solo pocos momentos y solo 3 nacieron en los últimos 100 años.
Los cuerpos jamás eran encontrados.
Mala semilla era el hijo de Ann.
Y lo peor aun estaba por venir...
La Hora Mas Oscura Parte 2
Los lycanos habían llegado a las orillas del mar conocido como Zelesteria, una mañana de Esen, cuando los días empezaban a ser mas cortos pues el invierno llegaba. Muchos habían perecido en el camino, presas del Unigénito algunos, otros muertos por inanición y muchos muertos por sus propios congéneres , cuando el hambre hizo estragos en sus mentes.
-Pero llegamos- pensó Hyuranum.
-Hay cosas en este mundo muy malvadas- dijo la débil voz de su nieta, Jyrana, un esqueleto férreo pegado a la piel-Pero nada se compara con el mal que emana del hijo de Dios.
-Razón tienes pero no es nuestro destino el vencer, sino el resistir.
-En una época, nuestro destino era correr por las tierras bañadas de luna y escarcha y no precisamente escapando de algo.
-Tú lo dijiste, hija: era nuestro destino, pero esos días ya fueron y salvo yo, nadie los recuerda .
-¿Nuestro destino ahora es seguir sufriendo?
-Solo el tiempo tiene todas las respuestas hija mía, y solo a el le compete enderezar lo que esta torcido.
-¿Incluso al hijo de Dios?
...
-Sinceramente no lo se, pero espero que si...
Esa noche durmieron como hacia milenios no lo hacían: al aire libre y sin temor. Envueltos en sus pieles y espalda contra espalda, descansaron hasta bien entrado el día.
Los pocos jóvenes que quedaban se dedicaron a cazar para el llevar el comida a los mas viejos y enfermos, en unas horas pudieron comer bien y pronto recuperaron las perdidas fuerzas.
Con el paso de las semanas y los meses Hyuranum sintió algo que no sabia que se podía sentir: nuevamente el instinto de lucha de su raza. Supo que sus fuerzas regresaban, que los jóvenes se hacían mas ágiles y veloces, que los ancianos incluso se animaban a correr por las llanuras verdes al lado del mar, por un segundo pensó que todo podría ser como antes, cuando la manada era grande y poderosa entre las huestes de Cythere.
-Será posible...?pensó.
Esa mañana, Setheus emprendió el viaje hacia Zelesteria
-Pero llegamos- pensó Hyuranum.
-Hay cosas en este mundo muy malvadas- dijo la débil voz de su nieta, Jyrana, un esqueleto férreo pegado a la piel-Pero nada se compara con el mal que emana del hijo de Dios.
-Razón tienes pero no es nuestro destino el vencer, sino el resistir.
-En una época, nuestro destino era correr por las tierras bañadas de luna y escarcha y no precisamente escapando de algo.
-Tú lo dijiste, hija: era nuestro destino, pero esos días ya fueron y salvo yo, nadie los recuerda .
-¿Nuestro destino ahora es seguir sufriendo?
-Solo el tiempo tiene todas las respuestas hija mía, y solo a el le compete enderezar lo que esta torcido.
-¿Incluso al hijo de Dios?
...
-Sinceramente no lo se, pero espero que si...
Esa noche durmieron como hacia milenios no lo hacían: al aire libre y sin temor. Envueltos en sus pieles y espalda contra espalda, descansaron hasta bien entrado el día.
Los pocos jóvenes que quedaban se dedicaron a cazar para el llevar el comida a los mas viejos y enfermos, en unas horas pudieron comer bien y pronto recuperaron las perdidas fuerzas.
Con el paso de las semanas y los meses Hyuranum sintió algo que no sabia que se podía sentir: nuevamente el instinto de lucha de su raza. Supo que sus fuerzas regresaban, que los jóvenes se hacían mas ágiles y veloces, que los ancianos incluso se animaban a correr por las llanuras verdes al lado del mar, por un segundo pensó que todo podría ser como antes, cuando la manada era grande y poderosa entre las huestes de Cythere.
-Será posible...?pensó.
Esa mañana, Setheus emprendió el viaje hacia Zelesteria
La Hora Mas Oscura Parte 3
Esos días en Zelesteria habían casi paradisíacos para Jyrana, comida por doquier, tranquilidad y especialmente, espacio para poder correr a través de la alta hierba.
Hacia más de 50 años que no correteaba por la tierra húmeda, bajo una luna y bañada su espalda de escarcha, tanto que casi había olvidado la sensación.
Todos eran distintos, la abundancia había llenado de carne sus magros huesos hasta el punto de hacer nacer cachorros en número suficiente como para asegurar la continuidad de la raza sin peligro.
El Vástago de Ann. no había aparecido en mas de 5 años, cosa extraña, sin embargo no habían perdido del todo el miedo a su regreso...
Ese día fue el ultimo que pasaron los Lycanos en la tierra pues el Unigénito de Ann. Llego a Zelesteria envuelto en una capa de odio y violencia, le llevo unas horas antes de asesinar a todos los adultos y antes de que la noche oculte la tierra bañada en sangre, devoro a los cachorros hasta saciarse de sangre.
Larante vere asenterie is nule uvar
sueños en la marea del tiempo
whorte numa zylen an asend
noches de eterno resplandor
erinte asenterie emulo northa
son los oscuros sueños del mundo
bys al berel, nunvo suleman therem
pero son todos del hombre
asenterie lus namam
los sueños del hombre
y restel ayna genuisa tuklandar
son la pesadilla de los demas
Así decía el antiguo poema, y afirmaba con certeza que solo los sueños de los hombres son la pesadilla de los demas...
Hacia más de 50 años que no correteaba por la tierra húmeda, bajo una luna y bañada su espalda de escarcha, tanto que casi había olvidado la sensación.
Todos eran distintos, la abundancia había llenado de carne sus magros huesos hasta el punto de hacer nacer cachorros en número suficiente como para asegurar la continuidad de la raza sin peligro.
El Vástago de Ann. no había aparecido en mas de 5 años, cosa extraña, sin embargo no habían perdido del todo el miedo a su regreso...
Ese día fue el ultimo que pasaron los Lycanos en la tierra pues el Unigénito de Ann. Llego a Zelesteria envuelto en una capa de odio y violencia, le llevo unas horas antes de asesinar a todos los adultos y antes de que la noche oculte la tierra bañada en sangre, devoro a los cachorros hasta saciarse de sangre.
Larante vere asenterie is nule uvar
sueños en la marea del tiempo
whorte numa zylen an asend
noches de eterno resplandor
erinte asenterie emulo northa
son los oscuros sueños del mundo
bys al berel, nunvo suleman therem
pero son todos del hombre
asenterie lus namam
los sueños del hombre
y restel ayna genuisa tuklandar
son la pesadilla de los demas
Así decía el antiguo poema, y afirmaba con certeza que solo los sueños de los hombres son la pesadilla de los demas...
El Hombre En El Anden
Era viejo pero aun conservaba en sus ojos el recuerdo de primaveras antiguas, sus sueños aun lo mantenían con vida, pero su mente era la de un niño de escasos años.
Miraba todo como si fuese nuevo, y en realidad el era nuevo en ese entorno de rieles y maquinas veloces.
Que hacia allí? si lo que el mas quería era detener el tiempo, condensarlo en una sola eternidad, y ese era en realidad su habilidad y su condena, solo que lo ignoraba de la misma manera que ignoraba muchas otras cosas pues había crecido en mente y alma.
Entonces aparecieron ellos, los bastardos de tiempo libre y corazón corrupto, los odiaba desde el día de su nacimiento.
Eran niños...
los dejo pasar de largo, ni una mirado vacua recibió pues había aprendido a mimetizarse con el ambiente, tantos años de invisibilidad dieron sus frutos y los bastardos pasaron de largo.
Como pasarían el resto de sus vidas de mierda, pensó con amargura.
Sufrían, al igual que el, solo que lo ignoraban...
Entonces apareció el tren que esperaba, largo y oscuro, inocuo e impersonal, pero era el tren que le traería a sus vástagos.
Hacia siglos que no los veía, a sus tres creaciones, sus homúnculos nocturnos...
El tren paro, el subió y partieron con rumbo desconocido.
Entonces la realidad se desdoblo, se arrugo como si fuese un papel, y el tren tomo la ruta caprichosa que el arrugamiento le indicaba, subió una cuesta y descendió abruptamente por otra, deambulo por bordes barrocos y precipicios de abismal hondura.
Adentro todo era caos.
Los vástagos del Hombre del Anden se mataban entre ellos, primero violaron a sus hermanas y asesinaron a sus propios hijos, luego devoraron a su padre para finalmente atacarse mutuamente hasta que solo quedo uno, el mas fuerte.
Hizo detener el tren y descendió.
Era un viejo y aun conservaba en sus ojos el recuerdo de primaveras antiguas...
Miraba todo como si fuese nuevo, y en realidad el era nuevo en ese entorno de rieles y maquinas veloces.
Que hacia allí? si lo que el mas quería era detener el tiempo, condensarlo en una sola eternidad, y ese era en realidad su habilidad y su condena, solo que lo ignoraba de la misma manera que ignoraba muchas otras cosas pues había crecido en mente y alma.
Entonces aparecieron ellos, los bastardos de tiempo libre y corazón corrupto, los odiaba desde el día de su nacimiento.
Eran niños...
los dejo pasar de largo, ni una mirado vacua recibió pues había aprendido a mimetizarse con el ambiente, tantos años de invisibilidad dieron sus frutos y los bastardos pasaron de largo.
Como pasarían el resto de sus vidas de mierda, pensó con amargura.
Sufrían, al igual que el, solo que lo ignoraban...
Entonces apareció el tren que esperaba, largo y oscuro, inocuo e impersonal, pero era el tren que le traería a sus vástagos.
Hacia siglos que no los veía, a sus tres creaciones, sus homúnculos nocturnos...
El tren paro, el subió y partieron con rumbo desconocido.
Entonces la realidad se desdoblo, se arrugo como si fuese un papel, y el tren tomo la ruta caprichosa que el arrugamiento le indicaba, subió una cuesta y descendió abruptamente por otra, deambulo por bordes barrocos y precipicios de abismal hondura.
Adentro todo era caos.
Los vástagos del Hombre del Anden se mataban entre ellos, primero violaron a sus hermanas y asesinaron a sus propios hijos, luego devoraron a su padre para finalmente atacarse mutuamente hasta que solo quedo uno, el mas fuerte.
Hizo detener el tren y descendió.
Era un viejo y aun conservaba en sus ojos el recuerdo de primaveras antiguas...
Ella
Ella jamás regresara para ser lo que alguna vez fue , una joven promesa cargada de amor y ternura. Aun puedo recordarla, con su pollera azul y su blanca camisa, impoluta como su alma, mientras unía sus celestes ojos con una sonrisa juguetona.
Esos días no regresaran jamás...
años han pasado y mis días han mutado sus ejes, antes era un joven de 18 años y un corazón de 5 años, ahora soy u hombre de 28 con un corazón de 3500. Ya no sueño con angeles sino con algo mas horrible aun, seres humanos ordinarios, la gente que veo a diario. Ya no busco trascender en el tiempo sino simplemente pasar el día como sea, sin pensar, ya no hablo de mis historias pues prefiero el silencio.
Todo es distinto ahora y no me molesta pues eso incluso se me pasó.
Soy un tipo como cualquiera entonces? unido a la marea de personas que hacen de sus vidas algo tan aburrido?
"He enceguecido mis ojos de siervo con cera ardiente, en mis labios aun permanece incorrupto el aroma de los tuyos y sin embargo nada me consuela"
Luego de estos años he descubierto algo:
Las mujeres son los únicos seres que saben mentir con una sonrisa en los labios...
Esos días no regresaran jamás...
años han pasado y mis días han mutado sus ejes, antes era un joven de 18 años y un corazón de 5 años, ahora soy u hombre de 28 con un corazón de 3500. Ya no sueño con angeles sino con algo mas horrible aun, seres humanos ordinarios, la gente que veo a diario. Ya no busco trascender en el tiempo sino simplemente pasar el día como sea, sin pensar, ya no hablo de mis historias pues prefiero el silencio.
Todo es distinto ahora y no me molesta pues eso incluso se me pasó.
Soy un tipo como cualquiera entonces? unido a la marea de personas que hacen de sus vidas algo tan aburrido?
"He enceguecido mis ojos de siervo con cera ardiente, en mis labios aun permanece incorrupto el aroma de los tuyos y sin embargo nada me consuela"
Luego de estos años he descubierto algo:
Las mujeres son los únicos seres que saben mentir con una sonrisa en los labios...
Transfiguraciones o La Muerte Del Emperador
“Así podría empezarla historia de toda la humanidad, o simplemente podríamos resumirla en un breve momento de intensa soberbia e increíble optimismo.
Este es el momento que marca el nacimiento de la tragedia como forma de entretenimiento.
A través de los siglos los hombres han tomado todo lo que lo rodeaba y lo llevaron a el extremos más absurdo, con una especie de febril ansiedad ante su mortalidad.”
La Obscuridad de la Luz.
Hacia muchísimo tiempo y muchas noches de frío en las cuales abandone todas las ataduras que me unían a mí mismo, podría decirse que me supere a través del fuego de la soledad para convertirme en una especie de ser hibrido de emoción y locura, algo así como un suave deliquio de los sentidos.
Sin embargo a veces el sentir que estoy solo, mas que ayudarme me sume en sueños que no quiero tener.
-“Entonces muerte y silencio son sinónimos”
-No lo sé.
-“...”
A veces desearía poder derramar unas lagrimas.
A veces desearía no desearte tanto.
A veces desearía poder mirarte a los ojos y decirte que amarme te puede matar.
-Sin embargo ya no soy tan inocente.
-“Acaso alguna vez lo fuiste?”
-Alguna vez fui niño y eso es algo que no recuerdo.
Que somos ahora? A donde vamos con nuestras metas y sueños prefabricados? Somos lo que los demás quieren que seamos y eso es algo que no podemos cambiar.
Y muchas veces no queremos cambiar…
-“Somos la oscuridad que da forma a la luz, le da inicio y sentido de vida, una especie de divinidad surgida de las mentes ateas”.
Ahora sé que he cambiado, lo siento en mi alma y en mi corazón.
Solo me pregunto algo...
...para bien o para mal?
Este es el momento que marca el nacimiento de la tragedia como forma de entretenimiento.
A través de los siglos los hombres han tomado todo lo que lo rodeaba y lo llevaron a el extremos más absurdo, con una especie de febril ansiedad ante su mortalidad.”
La Obscuridad de la Luz.
Hacia muchísimo tiempo y muchas noches de frío en las cuales abandone todas las ataduras que me unían a mí mismo, podría decirse que me supere a través del fuego de la soledad para convertirme en una especie de ser hibrido de emoción y locura, algo así como un suave deliquio de los sentidos.
Sin embargo a veces el sentir que estoy solo, mas que ayudarme me sume en sueños que no quiero tener.
-“Entonces muerte y silencio son sinónimos”
-No lo sé.
-“...”
A veces desearía poder derramar unas lagrimas.
A veces desearía no desearte tanto.
A veces desearía poder mirarte a los ojos y decirte que amarme te puede matar.
-Sin embargo ya no soy tan inocente.
-“Acaso alguna vez lo fuiste?”
-Alguna vez fui niño y eso es algo que no recuerdo.
Que somos ahora? A donde vamos con nuestras metas y sueños prefabricados? Somos lo que los demás quieren que seamos y eso es algo que no podemos cambiar.
Y muchas veces no queremos cambiar…
-“Somos la oscuridad que da forma a la luz, le da inicio y sentido de vida, una especie de divinidad surgida de las mentes ateas”.
Ahora sé que he cambiado, lo siento en mi alma y en mi corazón.
Solo me pregunto algo...
...para bien o para mal?
La Progenitura de la Vida
1 acto.
El lago se seco dejando una profunda hondonada. En el fondo, cristales de sal arrojaban enceguece dores destellos bajo el sol abrasador. Todo se encontraba bañado por un alucinante sol jamás antes visto.
Alrededor de el, 7 vetustos y oxidados árboles se yerguen ante un sacrificio.
Ya eran ancianos cuando el lago nació de la Tormenta.
De sus ramas penden frutos macabros.
Embriones.
En bolsas rojas.
Por cada bolsa, un embrión.
Por cada embrión, una semilla, una promesa.
Una esperanza asesinada.
Ningún ave se posa en sus ramas y ningún animal pernocta en las cercanías del lago, enclavado en el desierto más espantoso de Cythere.
Tan solo los Vástagos Del Señor se atreven a pasar sus noches allí, cantando, bebiendo y soñando con un futuro que luego cuelgan en las ramas de los árboles.
Y los embriones esperan…
2 Acto.
En el lejano norte, en medio de gélidos mares, hay unas tierras que recibe el nombre de Sthelia. Allí solo hay tundra y hielo. Altas cordilleras se adentran más y más elevando sus desafiantes cumbres solo para desaparecer bajo nubes y glaciares.
El viento corta como la espada más afilada y silba a través de las extrañas figuras que nacen de la tierra.
Son los Penitentes.
Formas que evocan al humo y a la sombra, al hielo danzante y embriagador, esculpidas en años olvidados por las manos de extraños.
En sus interiores, pequeños gusanos se retuercen tratando de escapar.
3 Acto.
Los vientos ardientes moldearon todas y cada una de las rocas del desierto, proporcionándoles formas extravagantes e inusuales. Algunas desafiaban a la lógica al sostenerse sobre mínimas bases, otras parecían nacidas de colosales manos tan gigantes eran.
En el centro, cerca de un lago seco, se levanta la única roca que no fue tocada por mano alguna pues cayo de los cielos según cuentan las antiguas leyendas.
Es un cubo perfecto e imponente de color azabache.
En sus cuatro esquinas se levantan 4 obeliscos de igual altura, inmaculadamente blancos y recubiertos de letras.
Alrededor del cubo y sobresaliendo de la arena, se elevan puntas de wolframio y platino incandescente, de 10 metros de alto.
El cubo es oro negro.
Los obeliscos, agua petrificada.
4 Acto
Los gusanos escaparon de sus prisiones de hielo y con la lentitud de los seres que saben que tienen toda la eternidad por delante, comenzaron su marcha a través de la tundra y el viento hacia el Sur.
Allí los esperaban.
5 Acto.
A lo lejos se observan los embriones meciéndose merced al viento. El aire resuma ozono.
De cada embrión nació un fantasma.
Cada fantasma viste una mascara de lapislázuli azul cobalto con un ideograma en amarillo cromo y una panoplia de mármol blanco con una inscripción blasfema.
Por cada embrión, un fantasma.
Por cada fantasma, una mascara.
Por cada fantasma, una blasfemia.
Por cada blasfemia, un dios menor esperando nacer.
Y los Vástagos Del Señor ya no caminan con pies mortales…
6 Acto.
Millones de eones han transcurrido.
Los gusanos llegaron finalmente al desierto, a la roca de oro negro que yergue en medio de ese desierto. Arrastrándose, y a costa de enormes sufrimientos.
Habían sido millones, ahora apenas un puñado gimiente.
Todos entraron al cubo.
Allí los fantasmas esperaban…
7 Acto
El mundo cambio. Giro sobre sus ejes infinitas veces y los eones se amontonaron uno tras otro. El desierto se convirtió en pradera y el cubo desapareció bajo la gredosa tierra y la tupida vegetación selvática mas tarde.
Pero solo había transcurrido un segundo de un minuto de un día de la Eternidad.
Entonces salieron del cubo.
Ellos.
Los primeros seres humanos.
El lago se seco dejando una profunda hondonada. En el fondo, cristales de sal arrojaban enceguece dores destellos bajo el sol abrasador. Todo se encontraba bañado por un alucinante sol jamás antes visto.
Alrededor de el, 7 vetustos y oxidados árboles se yerguen ante un sacrificio.
Ya eran ancianos cuando el lago nació de la Tormenta.
De sus ramas penden frutos macabros.
Embriones.
En bolsas rojas.
Por cada bolsa, un embrión.
Por cada embrión, una semilla, una promesa.
Una esperanza asesinada.
Ningún ave se posa en sus ramas y ningún animal pernocta en las cercanías del lago, enclavado en el desierto más espantoso de Cythere.
Tan solo los Vástagos Del Señor se atreven a pasar sus noches allí, cantando, bebiendo y soñando con un futuro que luego cuelgan en las ramas de los árboles.
Y los embriones esperan…
2 Acto.
En el lejano norte, en medio de gélidos mares, hay unas tierras que recibe el nombre de Sthelia. Allí solo hay tundra y hielo. Altas cordilleras se adentran más y más elevando sus desafiantes cumbres solo para desaparecer bajo nubes y glaciares.
El viento corta como la espada más afilada y silba a través de las extrañas figuras que nacen de la tierra.
Son los Penitentes.
Formas que evocan al humo y a la sombra, al hielo danzante y embriagador, esculpidas en años olvidados por las manos de extraños.
En sus interiores, pequeños gusanos se retuercen tratando de escapar.
3 Acto.
Los vientos ardientes moldearon todas y cada una de las rocas del desierto, proporcionándoles formas extravagantes e inusuales. Algunas desafiaban a la lógica al sostenerse sobre mínimas bases, otras parecían nacidas de colosales manos tan gigantes eran.
En el centro, cerca de un lago seco, se levanta la única roca que no fue tocada por mano alguna pues cayo de los cielos según cuentan las antiguas leyendas.
Es un cubo perfecto e imponente de color azabache.
En sus cuatro esquinas se levantan 4 obeliscos de igual altura, inmaculadamente blancos y recubiertos de letras.
Alrededor del cubo y sobresaliendo de la arena, se elevan puntas de wolframio y platino incandescente, de 10 metros de alto.
El cubo es oro negro.
Los obeliscos, agua petrificada.
4 Acto
Los gusanos escaparon de sus prisiones de hielo y con la lentitud de los seres que saben que tienen toda la eternidad por delante, comenzaron su marcha a través de la tundra y el viento hacia el Sur.
Allí los esperaban.
5 Acto.
A lo lejos se observan los embriones meciéndose merced al viento. El aire resuma ozono.
De cada embrión nació un fantasma.
Cada fantasma viste una mascara de lapislázuli azul cobalto con un ideograma en amarillo cromo y una panoplia de mármol blanco con una inscripción blasfema.
Por cada embrión, un fantasma.
Por cada fantasma, una mascara.
Por cada fantasma, una blasfemia.
Por cada blasfemia, un dios menor esperando nacer.
Y los Vástagos Del Señor ya no caminan con pies mortales…
6 Acto.
Millones de eones han transcurrido.
Los gusanos llegaron finalmente al desierto, a la roca de oro negro que yergue en medio de ese desierto. Arrastrándose, y a costa de enormes sufrimientos.
Habían sido millones, ahora apenas un puñado gimiente.
Todos entraron al cubo.
Allí los fantasmas esperaban…
7 Acto
El mundo cambio. Giro sobre sus ejes infinitas veces y los eones se amontonaron uno tras otro. El desierto se convirtió en pradera y el cubo desapareció bajo la gredosa tierra y la tupida vegetación selvática mas tarde.
Pero solo había transcurrido un segundo de un minuto de un día de la Eternidad.
Entonces salieron del cubo.
Ellos.
Los primeros seres humanos.
Recuerdo
"He enceguecido mis ojos de siervo con cera ardiente, en mis labios aun permanece incorrupto el aroma de los tuyos y sin embargo nada me consuela"
He regresado a la tierra que vio nacer mi inocencia hace ya tantos años, auque son muchos, me atrevo a recordarlos. Infinitas veces repetí en mis sueños los diálogos y los gestos que me condujeron a dejarte atrás, con todas mis esperanzas y esos intentos de lujuria a los que me empecinaba en denominar amor...
Ella... como era ella antes de mi?
Recuerdo que una vez le pregunte eso y simplemente se rió, nada me contó de los días anteriores a la llegada de los Amentiraz, pero adivino que esos días fueron más tranquilos y dulces que los vividos conmigo, pero fueron ellos los que dejaron una huella indeleble en su corazón.
Su huella en mi es imperecedera...
... lo mismo que mi herida...
Ella abandono su vida en mis manos y no fui lo suficientemente fuerte para llorarla como merecía...
Jamás supe amarla...
y ahora no se olvidarla...
He regresado a la tierra que vio nacer mi inocencia hace ya tantos años, auque son muchos, me atrevo a recordarlos. Infinitas veces repetí en mis sueños los diálogos y los gestos que me condujeron a dejarte atrás, con todas mis esperanzas y esos intentos de lujuria a los que me empecinaba en denominar amor...
Ella... como era ella antes de mi?
Recuerdo que una vez le pregunte eso y simplemente se rió, nada me contó de los días anteriores a la llegada de los Amentiraz, pero adivino que esos días fueron más tranquilos y dulces que los vividos conmigo, pero fueron ellos los que dejaron una huella indeleble en su corazón.
Su huella en mi es imperecedera...
... lo mismo que mi herida...
Ella abandono su vida en mis manos y no fui lo suficientemente fuerte para llorarla como merecía...
Jamás supe amarla...
y ahora no se olvidarla...
La Guerra Del Fin
La caligrafía era indudablemente la de su discípulo, esos trazos firmes, la forma ampulosa de la s y la rubrica final, todo indicaba que Thryer Unvar Alâtharor había estampado su marca en la hoja de la espada, aparte era el único que podía forjar el alâth.
-Maia nesen...
(-Hijo mío...)
Setheus miro nuevamente la espada y la blandió con fuerza asestando feroces tajos al aire. La hoja silbo con ira, la misma ira que alentaba el corazón del Primogénito.
-Wenthe ilha sere ila even is loper erenthiz wu jine tiente-espeto con furia
(-La venganza será MIA aunque toda esperanza se haya extinguido.)
Entro al Santuario en donde reposaban los Lûvirez Alâtharil, los Demonios del Acero, los despertaría y con ellos vengaría la muerte de su discípulo mas amado, haría desaparecer a los invasores, los haría conocer el poder de un Vástago de Ann.
-Lûvirez lomaen esvira!
-(Lûvirez, !despierten!)
Entonces los 7 Demonios del Acero despertaron, en sus ojos refulgía la ira y la sed de sangre, cubiertos de noche, plata y locura empuñaron las armas para ellos forjadas, el Centelleante tomo su gran martillo, Annmerthor, el alâth cubrió su gigantesca figura como un manto uniéndose como una segunda piel y lo lleno de una electrizante energía.
Un clamor se oyó a los lejos, el estampido de un trueno resonó en la bóveda del cielo presagiando tormenta. Setheus pensó que la tormenta era necesaria, una tormenta de fuego, sangra y acero que caería sobre los asesinos, nada los salvaría de su ira.
Al salir comenzó a llover, a lo lejos los vio llegar, allí venían a beber el cáliz de su propia perdición, llena de hiel, la beberán hasta las heces y sabrán que Setheus Omentûre Nuawondë es el Primogénito.
Empuño su martillo, los Demonios rugieron de éxtasis al verlos llegar y elevaron un pavoroso grito de guerra.
La Guerra del Fin había empezado.
-Maia nesen...
(-Hijo mío...)
Setheus miro nuevamente la espada y la blandió con fuerza asestando feroces tajos al aire. La hoja silbo con ira, la misma ira que alentaba el corazón del Primogénito.
-Wenthe ilha sere ila even is loper erenthiz wu jine tiente-espeto con furia
(-La venganza será MIA aunque toda esperanza se haya extinguido.)
Entro al Santuario en donde reposaban los Lûvirez Alâtharil, los Demonios del Acero, los despertaría y con ellos vengaría la muerte de su discípulo mas amado, haría desaparecer a los invasores, los haría conocer el poder de un Vástago de Ann.
-Lûvirez lomaen esvira!
-(Lûvirez, !despierten!)
Entonces los 7 Demonios del Acero despertaron, en sus ojos refulgía la ira y la sed de sangre, cubiertos de noche, plata y locura empuñaron las armas para ellos forjadas, el Centelleante tomo su gran martillo, Annmerthor, el alâth cubrió su gigantesca figura como un manto uniéndose como una segunda piel y lo lleno de una electrizante energía.
Un clamor se oyó a los lejos, el estampido de un trueno resonó en la bóveda del cielo presagiando tormenta. Setheus pensó que la tormenta era necesaria, una tormenta de fuego, sangra y acero que caería sobre los asesinos, nada los salvaría de su ira.
Al salir comenzó a llover, a lo lejos los vio llegar, allí venían a beber el cáliz de su propia perdición, llena de hiel, la beberán hasta las heces y sabrán que Setheus Omentûre Nuawondë es el Primogénito.
Empuño su martillo, los Demonios rugieron de éxtasis al verlos llegar y elevaron un pavoroso grito de guerra.
La Guerra del Fin había empezado.
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