martes, 2 de diciembre de 2008

Recuerdo

"He enceguecido mis ojos de siervo con cera ardiente, en mis labios aun permanece incorrupto el aroma de los tuyos y sin embargo nada me consuela"

He regresado a la tierra que vio nacer mi inocencia hace ya tantos años, auque son muchos, me atrevo a recordarlos. Infinitas veces repetí en mis sueños los diálogos y los gestos que me condujeron a dejarte atrás, con todas mis esperanzas y esos intentos de lujuria a los que me empecinaba en denominar amor...
Ella... como era ella antes de mi?
Recuerdo que una vez le pregunte eso y simplemente se rió, nada me contó de los días anteriores a la llegada de los Amentiraz, pero adivino que esos días fueron más tranquilos y dulces que los vividos conmigo, pero fueron ellos los que dejaron una huella indeleble en su corazón.
Su huella en mi es imperecedera...
... lo mismo que mi herida...
Ella abandono su vida en mis manos y no fui lo suficientemente fuerte para llorarla como merecía...
Jamás supe amarla...
y ahora no se olvidarla...

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