martes 2 de diciembre de 2008

La Progenitura de la Vida (Version Everana)

Campos rebosantes de trigo. Un océano dorado y bordado de alfileres barrocos. Agitado por el viento, el mar de oro se encrespa y se eleva en sinuosas olas que rompen en una costa de terrenal hermosura.
Frente a este mar se erige una estatua de sal. A cada lado yacen sendas estatuas de batracios de amorfos lomos y brillantes colores. Croa intermitentemente una letanía acuosa, monótona y solemne.
-Lure, lure andestar- dice ellos.
(Agua, agua por todas partes)
-pero ni una gota para beber- dice la otra.
Y con este cántico transcurren los eones y el cielo no deja caer una pizca de líquido pues ya no lloverá en esa parte del planeta conocido como cythere.
Luego de miles de eones, la maldad llego a esa parte del planeta y al ver a este triste trío solitario sintió nacer una sensación que creía ajena a su naturaleza: la compasión. Ver el lomo erizado de pústulas sangrantes de los batracios, las manchas grises y las costras violáceas de la estatua de sal, la resignación de la salmodia, todo la condujo a este sentimiento.
Y su alma se apiado. Junto sus manos y elevándose a los cielos oscuros cerró los ojos y comenzó a llorar.
Y lloro...
y lloro...
y lloro por otros miles de eones.
Y tanto fue que lloro que la lluvia anego esa parte del planeta. Entonces los batracios y la estatua cesaron en su salmodia pues el agua era abundante y fresca.
Cada gota caía sobre las bocazas abiertas siendo bebidas con goloso deleite y las llagas y las costras de la estatua desaparecieron. Ahora era otro el canto.
-eralter, namurer, hazn iste.
(Vivir, morir, nunca más)
-pero vivir es morir todos los días un poco.
Y acaeció que la lluvia fue tanta que los campos se anegaron, las espigas áureas se pudrieron y el trío empezó a sufrir por tanta agua. Los batracios se ahogaron y la estatua se diluyo dejando solo el cristal que la formaba.
Al ver esto la maldad vio que su bien solo había traído desgracia y ceso en su llanto.
Nadie puede escapar a su naturaleza, pensó.
Todo había desaparecido y muerto...
la lluvia ceso y la maldad abandono esa parte del planeta conocido como Cythere para no regresar jamás.
Entonces la tierra se seco y las semillas que habían sobrevivido germinaron nuevamente, pronto todo se convirtió en un campo esmeralda al ser retoño aun el grano pero en pocos días se transformo en un dorado brillante, nunca antes visto en donde el viento regreso para ondular nuevamente a este mar terreno en un suave y dulce vaivén.
De las osamentas de los batracios nacieron cisnes blancos como la nieve y del cristal nació una mujer, la primera sin pecado concebida que recibió el nombre de mariale que significa la destinada.
Al verse sola no supo que hacer, miro a los cisnes y estos levantaron vuelo raudamente cubriendo su cuerpo desnudo con sus plumas, estas se adhieran a su piel y la convirtieron en mármol, blanco a su vez, mas liso y puro que el que extrajeron lo Eviares de Khoder en los días por venir. De sus manos un ramillete de rosas rojas nació.
Los cisnes nunca regresaron.
La estatua con el ramillete aun se yergue frente a un mar dorado, esperando por la llegada de Anntharez...

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada